Carbendazim

10.09.2025 | 09:38 (UTC -3)

La carbendazima es uno de los principios activos más estudiados y controvertidos en la fitopatología moderna. Este fungicida benzimidazólico, perteneciente al grupo FRAC 1, desempeñó un papel fundamental en el control de enfermedades fúngicas durante décadas, hasta que problemas toxicológicos llevaron a su prohibición en Brasil (Anisa - Resolución del Consejo Colegiado - RDC n.º 739, del 8 de agosto de 2022).

Características generales

La carbendazima surgió en la década de 1960 como parte de la primera generación de fungicidas benzimidazólicos. Durante aproximadamente cinco décadas, ocupó un lugar destacado en el arsenal fitosanitario mundial, controlando patógenos como Fusarium spp., Botrytis cinerea y Sclerotinia spp.

En Brasil, la carbendazima ha sido ampliamente adoptada por los agricultores debido a su eficacia y bajo costo. Sin embargo, la creciente preocupación científica sobre sus efectos toxicológicos, en particular los relacionados con la mutagenicidad, la carcinogenicidad y la toxicidad reproductiva, llevó a la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANISA) a prohibirla a nivel nacional.

Mecanismo de acción

El mecanismo de acción de la carbendazima se basa en la inhibición específica de la formación de tubulina durante la mitosis fúngica. Este mecanismo implica la unión directa del principio activo a la β-tubulina, una proteína estructural esencial presente en el citoesqueleto fúngico. Al impedir la polimerización de los microtúbulos necesarios para la formación del huso mitótico, la carbendazima bloquea eficazmente la división celular en los patógenos diana.

Las consecuencias fisiológicas de esta inhibición se manifiestan mediante la interrupción completa de la mitosis, la alteración de la elongación de las hifas, una reducción significativa de la esporulación y, finalmente, la muerte celular debido a la incapacidad de completar el ciclo celular. Esta cascada de eventos resulta en una reducción sustancial de la infectividad de los patógenos, proporcionando una protección eficaz a los cultivos tratados.

La clasificación de la carbendazima en el Grupo 1 de la sistemática FRAC refleja su naturaleza como inhibidor de la β-tubulina en el ensamblaje de microtúbulos durante la mitosis. Esta categorización también implica un alto riesgo de resistencia cruzada entre los miembros del grupo, un aspecto fundamental para el manejo adecuado de la resistencia.

Espectro de acción

La versatilidad del carbendazim quedó demostrada a través de su amplio espectro de control, abarcando importantes sistemas de producción brasileños.

En cultivos de soja, el ingrediente activo demostró eficacia contra la mancha objetivo (causada por Corynespora cassiicola), mildiú polvoroso (causado por Microsphaera diffusa) y antracnosis (resultante de Colletotrichum truncatum).

En el maíz, controló eficazmente la helmintosporiosis (Exserohilum turcicum), cercosporiosis (Cercospora zeae-maydis) y fusariosis de la oreja (Fusarium verticillioides).

En el cultivo del algodón se utilizó especialmente para controlar la mancha ramularia (areola ramularia) y vuelco (causado por Rhizoctonia solani).

Desarrollo de resistencia

El problema de la resistencia a la carbendazima es uno de los aspectos más críticos y mejor documentados de la fitopatología química moderna. El extenso historial de casos de resistencia registrados a nivel mundial sirve como paradigma para comprender los mecanismos evolutivos de los patógenos que se enfrentan a la presión selectiva ejercida por los fungicidas.

En Brasil, los primeros informes de resistencia surgieron en la década de 1980, cuando se aisló Cercospora zeae-maydis En el maíz se demostró una pérdida significativa de sensibilidad al ingrediente activo. Posteriormente, se reportaron casos en Sclerotinia sclerotiorum en la soja durante la década de 2000 y Colletotrichum gloeosporioides En los cítricos en la década de 1990 se consolidó el patrón de evolución de la resistencia en el país.

A nivel internacional, el fenómeno resultó ser aún más precoz y extendido, con Botrytis cinerea En vides y hortalizas se desarrolló resistencia ya en la década de 1970 en Europa, venturia inaequalis en los manzanos de los Estados Unidos durante la década de 1980, y Monilinia fructícola en duraznos de varios países. Estos casos ilustran la rapidez con la que la presión selectiva puede conducir al surgimiento de poblaciones resistentes en diferentes sistemas agrícolas y condiciones climáticas.

Los mecanismos moleculares subyacentes a la resistencia a la carbendazima implican principalmente mutaciones puntuales en el gen que codifica la β-tubulina, particularmente en las posiciones 198, 200 y 240. Estas alteraciones genéticas resultan en cambios conformacionales en la proteína diana, reduciendo drásticamente la afinidad del fungicida y confiriendo resistencia cualitativa, caracterizada por la pérdida completa de sensibilidad al ingrediente activo.

Las estrategias de manejo de la resistencia desarrolladas durante décadas de uso de carbendazim se basaron fundamentalmente en la rotación cuidadosa de los grupos FRAC, evitando aplicaciones secuenciales con el mismo mecanismo de acción. Se recomendó la alternancia con fungicidas de los grupos 3 (triazoles), 11 (estrobilurinas) y 7 (carboxamidas), limitando la aplicación a un máximo de dos por ciclo de cultivo. Además, las mezclas de tanque con fungicidas multisitio como cobre y mancozeb, así como las combinaciones con diferentes grupos FRAC, fueron prácticas esenciales para retrasar el desarrollo de la resistencia.

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