atrazina

27.05.2025 | 10:34 (UTC -3)

La atrazina (6-cloro-N-etil-N'-(1-metiletil)-1,3,5-triazina-2,4-diamina) representa uno de los herbicidas más utilizados en la agricultura mundial. Su número de registro CAS es 1912-24-9, con fórmula química cruda C₈H₁₄ClN₅.

Clasificada químicamente como una triazina simétrica, la atrazina fue desarrollada por Ciba-Geigy (ahora Syngenta) y lanzada comercialmente en 1958.

Su historia de uso agrícola abarca más de seis décadas, habiéndose posicionado inicialmente para el control de malezas en cultivos de maíz.

Modo de acción

El mecanismo bioquímico de la atrazina se basa en la inhibición de la fotosíntesis mediante el bloqueo del transporte de electrones en el fotosistema II.

En concreto, el principio activo se une a la proteína D1 (QB) del complejo fotosistema II, impidiendo la transferencia de electrones de la plastoquinona A a la plastoquinona B. Esta interrupción provoca el cese de la producción de ATP y NADPH, moléculas esenciales para la fijación de CO₂ en el ciclo de Calvin.

Según la clasificación HRAC (Herbicide Resistance Action Committee), la atrazina pertenece al Grupo C1, caracterizado por la inhibición de la fotosíntesis en el fotosistema II.

Los síntomas característicos se manifiestan inicialmente como clorosis marginal e intervenal de las hojas, progresando a necrosis y posterior muerte de la planta.

En condiciones ambientales favorables, los primeros síntomas se hacen visibles entre 3 a 7 días después de la aplicación, produciéndose la muerte completa de las plantas susceptibles entre 10 a 21 días.

Espectro de control

La atrazina demuestra una alta eficacia en el control de varias especies de malezas dicotiledóneas y algunas monocotiledóneas.

Entre las especies eficazmente controladas destacan: Amaranthus retroflexus (bledo morado), Bidens pilosa (cardo negro), Euforbia heterophylla (maní silvestre), Ipomoea grandifolia (cuerda de guitarra), Portulaca oleracea (verdolaga), Brachiaria plantaginea (papú) y Digitaria horizontal (milla).

Se observa un control parcial en especies como Commelina benghalensis (ambrosía), Cyperus rotundus (tiririca) en etapas avanzadas y Sida rombifolia (guanxuma) en condiciones de estrés hídrico.

Las plantas naturalmente tolerantes o resistentes incluyen cultivos de la familia Poaceae, como el maíz y el sorgo (debido a su capacidad metabolizadora), así como especies como Cynodon dactylon (pasto de seda) y poblaciones de Amaranthus palmeri con resistencia documentada.

Recomendaciones de aplicación técnica

Las dosis recomendadas varían entre 1.000 y 3.000 g ia/ha, dependiendo del cultivo, especie de destino y condiciones edafoclimáticas. En suelos arcillosos o con alto contenido de materia orgánica se recomienda el límite superior del rango, mientras que los suelos arenosos requieren dosis menores para evitar fitotoxicidad a los cultivos y lixiviación excesiva.

La etapa ideal de desarrollo de las plantas objetivo varía desde la preemergencia hasta plantas con 2-4 hojas verdaderas. La aplicación pre-emergente proporciona un control preventivo, mientras que la aplicación post-emergente temprana ofrece mejor selectividad y eficacia en plantas ya emergidas.

Las condiciones climáticas ideales incluyen temperaturas entre 15-25°C, humedad relativa superior al 60% y vientos sin velocidades superiores a 10 km/h. La presencia de humedad en el suelo es esencial para la absorción radicular en aplicaciones pre-emergentes, mientras que en post-emergentes la absorción foliar es favorecida por condiciones de alta humedad relativa.

Compatibilidad y mezclas

La atrazina tiene buena compatibilidad física y química con diversos agroquímicos. Las mezclas comunes incluyen combinaciones con glifosato para el manejo de la desecación y el control total, con 2,4-D para ampliar el espectro en dicotiledóneas difíciles de controlar y con aceite mineral o adyuvantes para mejorar la absorción foliar.

Las mezclas utilizadas frecuentemente incluyen atrazina + simazina para extender el período de control, atrazina + ametrina en caña de azúcar y atrazina + nicosulfurón en maíz para controlar pastos resistentes.

Se deben evitar las mezclas con herbicidas que reaccionan alcalinamente, como los productos a base de amina 2,4-D en formulaciones inadecuadas, que pueden causar hidrólisis de atrazina.

Resistencia y gestión de la resistencia

Se han registrado casos documentados de resistencia a la atrazina en varias regiones productoras de todo el mundo, principalmente en Amaranthus palmeri, Kochia scoparia e Álbum de Chenopodium.

En Brasil, hay cada vez más reportes de resistencia en poblaciones de Bidens pilosa y Amaranthus spp. en zonas con uso intensivo y prolongado del producto.

Las recomendaciones de rotación incluyen alternar con herbicidas de los grupos HRAC B (inhibidores de ALS), HRAC A (inhibidores de ACCasa) y HRAC G (inhibidores de EPSPS). Las estrategias prácticas para el manejo de la resistencia incluyen la rotación de cultivos, la diversificación de los métodos de control (mecánico, cultural, biológico), el uso de mezclas de tanque con diferentes mecanismos de acción y el monitoreo constante de la efectividad del control.

Eficiencia agronómica y posicionamiento estratégico

La eficacia de la atrazina está significativamente influenciada por las condiciones ambientales. Las precipitaciones mayores a 20 mm en las primeras 48 horas posteriores a la aplicación de preemergencia favorecen la activación del producto, mientras que periodos prolongados de sequía reducen su efectividad. Las altas temperaturas (>30°C) pueden acelerar la degradación del producto, reduciendo su período de control.

Las principales ventajas incluyen un amplio espectro de control, una relación costo-beneficio favorable, un largo período de control residual y una selectividad comprobada en cultivos tolerantes. Las limitaciones incluyen el potencial de lixiviación en suelos arenosos, restricciones ambientales en algunas regiones, desarrollo de resistencia y efectividad reducida en plantas perennes.

El posicionamiento estratégico de la atrazina en los sistemas agrícolas brasileños es fundamental en los cultivos de maíz de contraestación, donde su aplicación en preemergencia o postemergencia temprana proporciona un control efectivo durante el período crítico de competencia.

En los sistemas de caña de azúcar, especialmente en la caña de azúcar vegetal, la atrazina se integra en los programas de manejo pre y post emergencia.

En el cultivo del sorgo, representa una de las pocas opciones selectivas disponibles y se utiliza frecuentemente en mezclas para ampliar el espectro de control.

En los sistemas de producción integrados, la atrazina debe posicionarse considerando la rotación de cultivos y la necesidad de preservar su efectividad mediante un manejo adecuado de la resistencia. Su persistencia en el suelo, que varía entre 60 y 120 días dependiendo de las condiciones ambientales, debe considerarse al planificar cultivos sucesores sensibles al producto.

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