Un atlas microscópico revela la secuencia de daños que provoca el enverdecimiento de los cítricos.
Un estudio relaciona la muerte de las células del floema, la obstrucción vascular, la acumulación de almidón y la degradación de las raíces.
Los insecticidas basados en los ingredientes activos bifentrina e imidacloprid ya no son efectivos para controlar el insecto que transmite el enverdecimiento en algunos lugares y deben evitarse temporalmente si se observan fallas de control después de su uso.
De abril de 2022 a abril de 2023, en las 34 mil hectáreas de cítricos plantadas en el Estado, la Secretaría realizó acciones de campo en 1.800 hectáreas de 213 propiedades rurales en diferentes regiones, para monitorear el HLB, alrededor del 5% del área citrícola en RS.