Operación conjunta incauta cinco toneladas de pesticidas ilegales en Santa Catarina
Acción coordinada por interventores del Ministerio de Agricultura y organismos estatales refuerza la lucha contra el uso de productos agrícolas irregulares
En medio de una cosecha marcada por la incertidumbre, la soja enfrentó problemas de rotura de tallos y pudrición del grano, que han generado desinformación en las redes sociales. Este fue uno de los principales temas discutidos en el Encuentro de Investigación en Soja, promovido por Embrapa Soja entre los días 26 y 27 de junio, donde el profesor Sérgio Brommonschenkel, de la Universidad Federal de Viçosa (UFV), destacó la importancia de distinguir entre los síntomas causados por hongos y los resultantes de otros factores.
"Mi punto principal fue mostrar los diferentes síntomas que se han reportado y señalar los causados por hongos y los causados por otros factores (no biológicos)", dijo Brommonschenkel durante el panel. Explicó que si bien los hongos son los principales responsables de la pudrición de los granos y las vainas, la rotura de los tallos puede atribuirse a diversas causas.
Desde la cosecha 2018/2019, la pudrición de los granos es un problema recurrente en la región centro norte de Mato Grosso y Rondônia. La rotura de tallos, por su parte, comenzó a registrarse con mayor frecuencia a partir de la cosecha 2020/2021, afectando también a estados como Paraná y Santa Catarina en la actual cosecha.
Brommonschenkel destacó que los hongos predominantes en los casos de pudrición son especies de diaporthe, Fusarium e coletotrichum. “Estos hongos pueden encontrarse de forma latente en las plantas y causar síntomas en la fase final del llenado del grano, en determinadas condiciones climáticas”, explicó el profesor.
El clima juega un papel crucial en la incidencia de estos problemas. Según Brommonschenkel, la proximidad al bioma amazónico y la mayor frecuencia de lluvias en la BR 163, en Mato Grosso, contribuyen al exceso de humedad al final del llenado de las vainas, creando condiciones favorables para el grano y la pudrición de las vainas.
La fitopatóloga Karla Kudlawiec, de SLC Agrícola, observó que las menores precipitaciones por el fenómeno de El Niño en la cosecha 2023/2024 redujeron la incidencia de podredumbre. “Desde que empezamos a intentar identificar las causas y estrategias de manejo de estos problemas, teníamos el clima como factor determinante. La presencia de humedad al final del llenado y maduración del grano es preponderante a la hora de observar síntomas”, afirmó Kudlawiec.
En los estados de Mato Grosso y Paraná, importantes productores de soja, los estudios indicaron que el área afectada por la rotura del tallo fue mínima. En Paraná, específicamente en la región de Vale do Ivaí, el problema fue más común en las zonas bajas, donde las temperaturas tienden a ser más altas.
Respecto a la pudrición del grano, Karla Kudlawiec mencionó que no fue posible evaluar la efectividad de las estrategias de manejo debido a la baja incidencia del problema. “No pudimos evaluar si las prácticas de manejo establecidas, con la rotación de diferentes principios activos de los fungicidas, eran eficientes porque la incidencia del problema era baja”, destacó.
El panel también abordó la selección de cultivares resistentes a la rotura del tallo y a la pudrición del grano, con la participación de Neucimara Ribeiro, de GDM Genética. “Ya hemos realizado varias pruebas para identificar la causa e intentos de seleccionar genotipos del problema. Pero como las causas aún son inciertas, todavía hay que esperar para avanzar”, explicó Ribeiro.
La reunión de investigación destacó la necesidad continua de investigaciones para comprender mejor las causas y desarrollar estrategias de manejo efectivas para estos problemas, que afectan directamente la productividad de la soja en Brasil.
Reciba las últimas noticias sobre agricultura en su correo electrónico
Acción coordinada por interventores del Ministerio de Agricultura y organismos estatales refuerza la lucha contra el uso de productos agrícolas irregulares
En mayo, Paraná seguía siendo el único estado del Sur con un historial de sequía débil y moderada; La región Sur quedó con la condición más leve del fenómeno