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Un estudio realizado en la Costa Central de California analizó los impactos de la acumulación de plásticos en el suelo en granjas que utilizan prácticas consideradas de “mejor manejo” en la aplicación y remoción de películas plásticas. Los resultados mostraron que todos los campos encuestados tenían contaminación plástica. Y que esta acumulación estuvo asociada con impactos negativos sobre la humedad del suelo, la actividad microbiana y la disponibilidad de nutrientes.
Las películas plásticas, ampliamente utilizadas para el control de malezas y la modulación de la temperatura y la humedad del suelo, son un componente esencial para una producción agrícola eficiente.
Sin embargo, estos plásticos se descomponen en partículas más pequeñas, que pueden permanecer en el suelo durante décadas. Afectando sus propiedades y, eventualmente, los ecosistemas acuáticos a través de escorrentías. Las investigaciones indicaron que incluso en concentraciones relativamente bajas, la presencia de macroplásticos se correlacionaba con una reducción de la humedad del suelo, la actividad microbiana y la disponibilidad de fosfato.
En la costa central de California, donde la práctica del acolchado plástico es extensa, se analizaron campos de fresas que han estado utilizando acolchado plástico durante varios años. Todos los campos presentaron contaminación en sus capas superficiales.
Los científicos observaron que la acumulación de macroplásticos, fragmentos de más de cinco milímetros, se correlacionaba con una menor humedad del suelo y una reducción de la actividad de los microorganismos, cruciales para la descomposición de la materia orgánica y el ciclo de los nutrientes. Estos efectos se produjeron incluso a niveles de contaminación muy inferiores a los que generalmente se asocian con una degradación significativa del suelo.
La investigación también demostró que, en campos con altos niveles de macroplásticos, se producía una caída en la disponibilidad de fosfato, un nutriente fundamental para el crecimiento de las plantas. Además, se encontró una correlación entre la cantidad de macroplásticos y la acumulación de microplásticos en el suelo. Estas partículas más pequeñas, generadas por la degradación de los macroplásticos, pueden permanecer en el suelo e incorporarse a la estructura del suelo, cambiando su densidad y porosidad, lo que afecta la retención de agua.
Los impactos negativos de la acumulación de plástico se consideraron sutiles pero significativos. Incluso en bajas concentraciones, la presencia de macroplásticos puede comprometer la salud del suelo y, en consecuencia, la productividad agrícola.
El estudio sugiere que se deberían revisar las prácticas de gestión para reducir la acumulación de residuos plásticos en los campos. La eliminación completa de los plásticos es difícil y costosa, debido a la adhesión de las partículas de tierra a las películas, lo que hace que gran parte de los plásticos queden en el campo después de su uso.
Se puede obtener más información en doi.org/10.1093/pnasnexus/pgae433
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