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Los virus del complejo Begomovirus se expanden o pierden hospedadores mediante pequeñas alteraciones en el genoma. Un estudio identificó un fragmento de 63 nucleótidos en la región C-terminal de las proteínas TrAP/REn como responsable de la capacidad del virus de Nueva Delhi del rizado de la hoja del tomate (ToLCNDV) para infectar tomates.
Los investigadores analizaron tres variantes: una que infecta únicamente al pepino (ToLCNDV-C), otra que infecta al tomate y al pepino (ToLCNDV-T&C), y una tercera restringida al tomate (ToLCKV-T). Los ensayos de agroinoculación mostraron que el intercambio de la región TrAP/REn entre las variantes alteró el rango de hospedadores.
La variante ToLCNDV-C, inicialmente incapaz de infectar tomates, comenzó a infectar el cultivo tras recibir la región TrAP/REn de la variante ToLCNDV-T&C. La tasa de infección alcanzó 6 plantas positivas de las 17 inoculadas. El cambio inverso redujo la eficacia de la infección en tomates y pepinos.
El análisis detalló que el determinante de la ganancia del hospedador se concentra en un fragmento específico de 63 nucleótidos en el extremo C-terminal de TrAP/REn. Mutaciones puntuales aisladas previnieron la infección en tomates. Solo la sustitución del fragmento completo restauró la capacidad de infección.
Los autores también evaluaron la interacción de estas proteínas virales con factores vegetales mediante un ensayo de dos híbridos en levadura. Los resultados indicaron diferencias en la interacción con proteínas del hospedador como PCNA y AGO1. La variante adaptada al tomate mostró un patrón de interacción distinto en comparación con la variante restringida al pepino.
Experimentos posteriores indicaron que la proteína TrAP/REn, junto con el componente genómico del ADN-B, promueve la infección en huéspedes no habituales. La variante ToLCKV-T, típica de los tomates, infectó a los pepinos de forma limitada al recibir la proteína TrAP/REn de ToLCNDV-T&C y el ADN-B correspondiente. Sin embargo, la acumulación viral se mantuvo baja y no se observaron síntomas visibles.
Los resultados indican que el salto de hospedador no depende de un solo gen aislado. La adaptación implica interacciones complejas entre las proteínas virales y los factores celulares de la planta. El estudio refuerza la idea de que pequeñas recombinaciones o mutaciones pueden alterar el alcance de la infección y favorecer la aparición de nuevas variantes con impacto en cultivos como el tomate y las cucurbitáceas.
El estudio utilizó aislamientos recolectados en India en 2022 y combinó la clonación infecciosa y la inoculación mediante AgrobacteriumSe realizó la transmisión por mosca blanca y la cuantificación mediante PCR en tiempo real. Las secuencias de los clones se depositaron en GenBank.
Puede encontrar más información en doi.org/10.1111/mpp.70202
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