Comisión evalúa tendencias de producción de caña de azúcar en la zafra 25/26
Charla de experto apunta caída en productividad de caña de azúcar y ATR en nuevo ciclo
El Programa IAC para la Calidad de los Equipos de Protección Individual en la Agricultura (IAC-Quepia) y SindiTabaco (Sindicato Interestatal de la Industria Tabacalera) firmaron un acuerdo de cooperación técnica. En virtud del acuerdo, investigadores de Quepia brindarán consultoría especializada durante aproximadamente un año para evaluar la situación de seguridad laboral rural relacionada con el uso de EPI (ropa de protección agrícola) en los campos de tabaco.
Financiado con recursos privados, el programa IAC-Quepia vincula a la industria nacional de EPI con el Centro de Ingeniería y Automatización (CEA) del Instituto Agronómico (IAC), organismo de la Secretaría de Agricultura y Abastecimiento del Estado de São Paulo, en Jundiaí, São Paulo. Creado hace 18 años, Quepia fue responsable de reducir la tasa de fallas de calidad de los EPI agrícolas en el país, que rondaba el 80 % en 2010, al 20 % actual.
Según el coordinador del programa, el investigador científico Hamilton Ramos, la colaboración con SindiTabaco incluye la realización de análisis técnicos exhaustivos de los modelos de EPI que utilizan actualmente los aplicadores de plaguicidas en los campos de tabaco. «También planeamos desarrollar EPI específicos para el cultivo de tabaco, en función de los resultados de estudios posteriores», afirma Ramos.
Según información de SindiTabaco, organización fundada hace casi 80 años, Brasil es actualmente el segundo mayor productor de tabaco del mundo. El cultivo está presente en 509 municipios de la región sur de Brasil, con aproximadamente 133 productores y 626 habitantes. Las industrias de procesamiento de tabaco, según el sindicato, generan alrededor de 40 empleos directos.
Reciba las últimas noticias sobre agricultura en su correo electrónico