El algodón brasileño fue protagonista en un evento en Alemania.
Abrapa participa en la Conferencia del Algodón de Bremen y presenta temas como la calidad, la trazabilidad y las estrategias de mercado.
En las últimas semanas, el aumento de la frecuencia de las lluvias en la región norte, especialmente en Pará, ha favorecido la acumulación de grandes cantidades de agua, particularmente en las zonas de Marajó y el noreste de Pará. En este contexto, los principales cultivos agrícolas se encuentran en diferentes etapas de desarrollo, lo que genera distintos impactos en los campos.
En el caso de la soja, las condiciones hídricas a lo largo de la temporada de cultivo han sido favorables hasta el momento. En regiones como Paragominas, el balance hídrico del suelo se mantiene positivo, lo que contribuye a un buen desarrollo de las plantas. Sin embargo, la intensificación de las lluvias durante febrero y el pronóstico de grandes volúmenes en los próximos días tienden a dificultar el avance de la cosecha, principalmente debido al acceso limitado de la maquinaria a las zonas cultivadas.
Según estimaciones del Sistema de Apoyo a la Toma de Decisiones Agrícolas (Sisdagro), las pérdidas de productividad de la soja podrían alcanzar el 19,4 % para el 30 de marzo. El sistema considera indicadores agrometeorológicos, como la precipitación, la evapotranspiración y el balance hídrico del suelo, para evaluar el impacto de las condiciones climáticas en el rendimiento de los cultivos.
A diferencia de los impactos observados en la soja, el cultivo de maíz ha encontrado condiciones favorables para su desarrollo. La mayoría de los cultivos en el estado se encuentran en la fase vegetativa, avanzando hacia la floración en las zonas más tempranas. Debido a que esta es una etapa fenológica con alta demanda de agua, la frecuencia de las lluvias ha asegurado un buen desarrollo de las plantas, especialmente en el sureste de Pará. Según Inmet, la regularidad de las lluvias y el balance hídrico positivo en Santana do Araguaia (PA) han contribuido a una estimación de baja pérdida de productividad.
Para los próximos días, el pronóstico indica una distribución irregular de las precipitaciones en Pará. Se esperan las mayores acumulaciones en las zonas central y sureste del estado, con volúmenes que oscilarán entre 40 y 90 mm a lo largo de la semana. En otras regiones, se prevén lluvias aisladas y de baja intensidad, que variarán entre 3 y 12 mm.
En cuanto a las temperaturas, se esperan máximas entre 28 °C y 30 °C en la mayor parte del estado. En la región de la Baja Amazonía, las temperaturas podrían superar los 30 °C y mantenerse elevadas al menos hasta el próximo lunes (30). Este escenario contribuirá a mantener el excedente de agua en el suelo, especialmente en el sureste de Pará, donde se prevé que los niveles de saturación se mantengan altos, sin indicios de déficit hídrico hasta el final de la semana.
Esta situación refuerza la necesidad de una planificación cuidadosa de las actividades agrícolas en la región, recomendando un seguimiento continuo de las actualizaciones meteorológicas, así como el control de las condiciones de humedad del suelo, con el fin de apoyar la toma de decisiones en la gestión de cultivos, reducir los riesgos operativos y optimizar la planificación de las labores de campo.
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