El Congreso de Aviación Agrícola se inaugurará el 16 de junio.
El evento contará con inscripción gratuita y se espera que reúna a los principales actores de la aviación agrícola en agosto.
El Instituto de Economía Agrícola de Mato Grosso (Imea) publicó esta semana nuevas estimaciones para los principales cultivos del estado, que indican una disminución en el suministro de soja y ajustes en los escenarios de maíz y algodón para las próximas cosechas.
En el caso de la soja, la oferta para la cosecha 2026/27 se estimó en 49,53 millones de toneladas, lo que representa una disminución del 4,47 % con respecto al ciclo anterior. Esta disminución se debe a una menor producción proyectada, lo que refleja la incertidumbre en cuanto al nivel de inversión. Aun así, el volumen proyectado es el tercero más alto en la serie histórica del instituto.
Se proyectó una demanda total de 49,39 millones de toneladas (-3,54%), de las cuales 30,51 millones de toneladas se destinaron a la exportación (-4,98%). Se espera que las existencias finales disminuyan a 140 000 toneladas, lo que representa un descenso del 78,46%.
La primera proyección de cosecha indica una superficie de 13,04 millones de hectáreas (+0,25%), con un crecimiento limitado por márgenes reducidos, altos costos y un crédito más restringido. La productividad se estimó en 62,44 sacos por hectárea, una disminución del 5,43%, debido a incertidumbres climáticas y fitosanitarias. La posibilidad de un evento de El Niño, con una probabilidad cercana al 80% al inicio del ciclo, podría intensificar la irregularidad de las lluvias en el estado. Por lo tanto, la producción se proyectó en 48,88 millones de toneladas (-5,19%).
En el mercado, la cautela respecto a la oferta global impulsó los precios. La harina de soja subió un 1,85% en Chicago, mientras que la soja en Mato Grosso avanzó un 1,39% durante la semana, alcanzando los R$ 103,68 por saco. El indicador Cepea también registró un incremento del 1,20%.
En cuanto al maíz, Imea proyectó exportaciones de 25 millones de toneladas para la campaña agrícola 2024/25, lo que representa un incremento del 5,04 % con respecto al ciclo anterior, a pesar de una revisión a la baja del 3,85 % en comparación con el informe anterior, debido a la desaceleración de los envíos. Hasta la fecha, ya se han exportado 23,86 millones de toneladas. Factores como la caída del dólar, la bajada de los precios y cuestiones externas influyeron en el desempeño.
En la campaña agrícola 2025/26, se prevé que las exportaciones alcancen los 25,90 millones de toneladas (+3,60%). El consumo interno continúa expandiéndose, impulsado por la producción de etanol de maíz y la industria de piensos para animales, estimado en 18,91 millones de toneladas en la campaña agrícola 2024/25 (+15,93%) y 20,72 millones de toneladas en la campaña agrícola 2025/26 (+9,54%).
La superficie cultivada de maíz se mantuvo en 7,39 millones de hectáreas para la campaña 2025/26 (+1,83%), mientras que la productividad aumentó un 1,81% con respecto al mes anterior, alcanzando los 118,71 sacos por hectárea, gracias a las recientes buenas condiciones climáticas. Como resultado, la producción se estimó en 52,65 millones de toneladas. Aun así, regiones como el sureste del estado requieren más lluvia, con riesgo de escasez de agua en las próximas semanas.
En el mercado internacional, los precios del maíz subieron, con el contrato de la CME aumentando un 2,25% hasta alcanzar los 4,64 dólares por bushel. La paridad de exportación también avanzó un 2,46%, tras la recuperación del dólar.
En el caso del algodón, la oferta de fibra en la campaña agrícola 2025/26 se estimó en 3,45 millones de toneladas (-3,92%), debido a una caída del 15,91% en la producción, proyectada en 2,52 millones de toneladas. Por otro lado, se espera que la demanda crezca un 1,02%, hasta alcanzar los 2,69 millones de toneladas, con exportaciones proyectadas en 2,04 millones de toneladas.
Se estimó que las existencias finales ascendían a 762,92 toneladas (-18,07%), la mayoría de las cuales ya se habían vendido, pero se esperaba que se enviaran recién en el próximo ciclo.
Se proyectó una superficie cultivada de algodón de 1,38 millones de hectáreas, lo que representa una reducción del 11,11 % con respecto a la cosecha anterior, debido a márgenes más ajustados y mayores costos. Por otro lado, la productividad se revisó al alza, alcanzando las 297,69 arrobas por hectárea (+2,34 %), favorecida por condiciones climáticas más favorables. La producción de semilla de algodón se estimó en 6,14 millones de toneladas, una disminución del 16,04 %.
En el mercado, los precios también reaccionaron: el contrato de algodón en ICE avanzó un 0,62%, mientras que el indicador Cepea para la fibra de algodón subió un 1,41% y la semilla de algodón aumentó un 1,26% en Mato Grosso.
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