Se espera que la molienda de caña de azúcar caiga un 3,7% en el Centro-Sur en 2025/26

La menor productividad y la reducción del ATR impactan la producción de azúcar y etanol en la región

30.07.2025 | 15:46 (UTC -3)
Valeria Campos

Se espera que la cosecha de caña de azúcar 2025/26 en la región Centro-Sur de Brasil alcance los 598,8 millones de toneladas, una disminución del 3,7 % con respecto a la temporada anterior. El informe sobre las estimaciones de cosecha para la región, elaborado por StoneX, empresa global de servicios financieros, atribuye esta disminución a un clima más seco durante el período de desarrollo del cultivo, así como al impacto de los incendios forestales en 2024. Además de la menor molienda, las condiciones climáticas atípicas en los primeros meses del ciclo, con precipitaciones superiores a la media en junio y cifras de monitoreo inferiores, están provocando una revisión a la baja de la calidad de la materia prima, medida por el Azúcar Total Recuperado (ATR), que ya acumula una disminución del 4,8 % hasta finales de junio.

Según Rafael Borges, analista de StoneX Market Intelligence, cada kilogramo menos de TRS por tonelada de caña de azúcar representa pérdidas significativas: casi 300 toneladas de azúcar y más de 170 m³ de etanol. «El exceso de lluvias retrasó la cosecha en junio, y las menores expectativas de TRS reducen el potencial de producción, incluso con una mezcla con mayor concentración de azúcar», afirma.

La superficie cosechada en la región también se revisó a la baja y se estima en 7,86 millones de hectáreas, casi 150 menos que en 2024/25, afectada, entre otros factores, por las zonas afectadas por incendios el año anterior. Para el TCH, se prevé una disminución del 2,1%, proyectada en 76,15 t/ha.

Según Borges, se espera que la producción de azúcar se mantenga prácticamente estable, estimada en 40,16 millones de toneladas, lo que representa una ligera disminución de aproximadamente 40 toneladas en comparación con la zafra anterior. Se prevé que la recuperación de azúcar por tonelada de caña disminuya a 137,2 kg/t (-2,7%), lo que resultará en una menor producción de azúcar, incluso con una mezcla de producción que alcanza el 51,3%.

En el caso del etanol, el impacto de la reducción del ATR también es evidente. Se prevé una disminución del 12,4% en la producción total de caña de azúcar, y una disminución de más del 19% en la producción de etanol hidratado, totalizando aproximadamente 3,3 millones de litros. «El aumento de la mezcla anhidra en la gasolina, del 27,5% al 30%, previsto para agosto, provocará un cambio en la producción hacia el anhidro, lo que contribuirá a la disminución de la cuota de mercado del etanol hidratado», explica Borges.

La producción en el Nordeste también cae, pero el etanol de maíz gana terreno

En la región Noreste, donde la molienda en los principales estados se realiza de septiembre a agosto, se prevé una ligera disminución en la zafra 2025/26. Se estima que la producción de caña de azúcar procesada alcanzará los 57,32 millones de toneladas, lo que representa una disminución del 0,3 % con respecto al ciclo anterior. Se espera que la producción de azúcar alcance los 3,63 millones de toneladas, una disminución del 4,1 %.

A pesar de la reducción, los datos climáticos entre mayo y julio indican precipitaciones dentro o por encima del promedio en la mayoría de las regiones productoras, lo que contribuyó a mantener la previsión de TCH prácticamente estable en comparación con el ciclo anterior, en 60,9 t/ha. La superficie cosechada, por otro lado, será ligeramente menor, como resultado de las reformas de los cultivos en la cosecha anterior y de las indicaciones obtenidas de las unidades de la región.

Al igual que en la región Centro-Sur, la menor TRA impacta la producción total de etanol. Sin embargo, el ciclo 2025/26 marca un avance significativo en la entrada de plantas de etanol de maíz en el Nordeste. Una planta opera desde marzo en Balsas, Maranhão, y está previsto que otra gran unidad, en Luís Eduardo Magalhães, Bahía, entre en funcionamiento a finales de año, con una capacidad superior a los 500 m³ anuales, además de otros proyectos en la región.

“Esta entrada de etanol de maíz puede mitigar los efectos de la menor producción de caña de azúcar, especialmente sobre el etanol hidratado, cuya participación en el consumo se espera que caiga debido a los mayores precios y al aumento del etanol anhidro en la mezcla”, agrega el analista de Market Intelligence.

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