Mosaic ahora declara la solubilidad del fósforo en mezclas.
Según la empresa, la iniciativa anticipa las prácticas del mercado.
El aumento en los precios de los fertilizantes químicos intensifica la búsqueda de alternativas que mantengan la eficiencia nutricional y controlen los costos. En este contexto, los fertilizantes organominerales están ganando terreno. Esta tecnología combina nutrientes minerales y una fracción orgánica. La literatura técnica clasifica el producto como una mezcla física o combinación de fertilizantes minerales y orgánicos. La fracción orgánica interactúa con las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo e influye en la dinámica de los nutrientes a lo largo del tiempo.
Piccin Equipamentos advierte que los fertilizantes organominerales requieren un manejo operativo específico. Sus características físicas alteran el flujo y la estabilidad de la dosificación. Douglas Fahl Vitor, agrónomo y responsable de innovación del Grupo Piccin, afirma que este insumo presenta un comportamiento específico en el campo y exige un conocimiento profundo del suelo y del método de aplicación.
La regulación también afecta la operación. La Instrucción Normativa n.º 61/2020 define los requisitos para los fertilizantes organominerales. Para los productos sólidos, establece un contenido mínimo de carbono orgánico del 8 %, un contenido máximo de humedad del 20 % y una capacidad mínima de intercambio catiónico (CIC) de 80 mmolc/kg. El contenido de humedad supera los estándares habituales para fertilizantes minerales granulares. Este factor influye en la fluidez, el riesgo de apelmazamiento y la estabilidad del flujo en el sistema de dosificación.
En el campo, se observan diferencias físicas en el tamaño de las partículas, la densidad y la uniformidad. Los fertilizantes organominerales pueden presentarse en polvo, migajas o granulados. Incluso en granulados, pueden presentar una mayor variación en tamaño y forma. La diversidad de materias primas explica esta fluctuación. Esta variación interfiere con el flujo y la regularidad del caudal desde el depósito hasta el sistema de distribución.
Según Fahl, una mayor humedad y una menor uniformidad aumentan la probabilidad de formación de túneles, puentes y fluctuaciones en el caudal. Advierte que los productores no deben repetir los ajustes realizados con fertilizantes químicos. Esta práctica suele provocar aplicaciones irregulares y pérdida de eficiencia.
La operación requiere ajustes más precisos. En equipos de difusión, la respuesta del producto cambia con las variaciones de humedad y tamaño de partícula. En sistemas en línea, la consistencia depende de la estabilidad del flujo y del control de la velocidad en el transportador o la unidad de dosificación.
Piccin recomienda aspas de pulverización específicas para fertilizantes orgánicos, correctivos y organominerales aplicados al voleo. La empresa señala que, en aplicaciones localizadas, la estabilidad de la dosis depende del ajuste correcto de la velocidad del sistema. La calibración debe realizarse con mayor frecuencia. Los cambios de humedad entre lotes y las condiciones de almacenamiento afectan la tasa de aplicación real.
El rango de trabajo efectivo depende del ajuste entre la dosis, la velocidad y el patrón de distribución. La empresa informa que pequeñas variaciones en la configuración y el producto pueden reducir el rango previsto y comprometer la uniformidad. Esto genera áreas con deficiencia y exceso dentro de la misma parcela. Este efecto aumenta la variabilidad intraárea y dificulta las decisiones de gestión.
En la sección de ingeniería, Fahl menciona el transportador de precisión Piccin como un sistema desarrollado para mantener la regularidad en el transporte y la distribución de diferentes tipos de insumos. Afirma que la configuración del distribuidor permite alternar entre fertilizantes minerales y enmiendas del suelo o fertilizantes organominerales, además de opciones para aplicación bajo el dosel y localizada.
La presencia de fracciones químicas y el contacto con residuos en el equipo requieren limpieza y mantenimiento preventivo posteriores a su uso. Se recomiendan inspecciones periódicas de orugas, discos, cuchillas, suelo, rodamientos y componentes de desgaste, así como su uso dentro de las condiciones indicadas por el fabricante.
A mediano y largo plazo, el rendimiento de los fertilizantes organominerales depende de su interacción con el suelo y del historial de prácticas de manejo. Publicaciones técnicas de Embrapa indican que la materia orgánica influye en las propiedades físicas, químicas y físico-hídricas, y actúa como sustrato para la biota del suelo.
Fahl destaca el avance del diagnóstico del suelo basado en el tipo de arcilla. Este enfoque aumenta la precisión en la lectura de la retención de nutrientes, la dinámica hídrica y la interacción con enmiendas del suelo y fertilizantes. Afirma que los productores pueden ajustar las dosis, seleccionar las fuentes de nutrientes y aumentar la eficiencia operativa.
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