Péptidos PHC presentados en la reunión técnica sobre soja
Los péptidos elicitores de origen microbiológico se consideran la cuarta generación de productos microbiológicos.
Durante Showtec 2025, evento de tecnología agrícola realizado en Mato Grosso do Sul, el investigador Rodrigo Arroyo Garcia, de Embrapa Agropecuária Oeste (Dourados, MS), presentó los avances y beneficios del consorcio entre leguminosas y gramíneas en el sistema de producción agrícola. La propuesta pretende combinar una alta producción de biomasa con la calidad de la paja, elemento esencial para el éxito del Sistema de Siembra Directa.
“Las gramíneas son las principales generadoras de grandes volúmenes de materia seca, tanto en la parte aérea como en las raíces, lo que contribuye directamente a la mejora del suelo. Sin embargo, las leguminosas aportan calidad a esta biomasa, con beneficios como la fijación biológica del nitrógeno y el control de nematodos”, explica García.
Entre las leguminosas notables están la crotalaria (especialmente Crotalaria ochroleuca y C. juncea) y el guandú, incluida su versión enana. Estas especies, al combinarse con gramíneas como Brachiaria ruziziensis, B. brizantha (cv. Xaraés, Piatã), o incluso con panicum como el pasto aruana, dan como resultado un consorcio con alto potencial para cobertura del suelo, control biológico y alimentación animal.
La recomendación del investigador es que los productores utilicen parte del área de segunda cosecha en Mato Grosso do Sul para el cultivo de estos cultivos de cobertura, especialmente a partir de finales de febrero, cuando los riesgos climáticos aumentan y el potencial productivo del maíz disminuye.
El costo del maíz de segunda cosecha es alto y los riesgos son mayores en esta época. Por lo tanto, reservar entre el 20% y el 25% del área para cultivos de cobertura es una estrategia inteligente. En pocos años, el productor puede transformar toda el área y mejorar el suelo, el sistema en su conjunto y, además, el cultivo de soja que viene después, aconseja el investigador.
De acuerdo con García, en zonas de barbecho durante la segunda cosecha en el estado, especialmente en suelos arenosos o en regiones con menor historia de uso agrícola, el uso de cultivos de cobertura es una alternativa viable, económica y de bajo riesgo.
Integración con la ganadería
El consorcio también puede integrarse con la ganadería, siempre que las leguminosas elegidas no sean tóxicas para los animales. “Especies como Crotalaria spectabilis y C. breviflora son tóxicas y no se pueden pastorear. Sin embargo, C. ochroleuca y C. juncea son seguras y, además, mejoran la alimentación del ganado, aportando proteínas y contribuyendo al aumento de peso”, enfatiza el investigador.
Ampliación de la investigación
Embrapa Agropecuária Oeste realiza investigaciones en esta área desde 2016. El trabajo implica el desarrollo de combinaciones de especies, estrategias de manejo, métodos de implementación y soluciones para desafíos técnicos, como el control de malezas y soja voluntaria.
El sector privado también ha avanzado en este ámbito, ofreciendo mezclas de cultivos de cobertura que combinan tres o cuatro especies. La lógica es la misma: diversificar y explorar sinergias entre plantas con características complementarias para fortalecer el sistema de producción, concluye el investigador.
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