Corteva publica los resultados del segundo trimestre de 2026.
La compañía prevé un EBITDA operativo de hasta 4,3 millones de dólares en 2026 y mantiene su plan de separación para octubre.
Con el inicio de la segunda mitad del año, el cultivo de cítricos entra en uno de los periodos más críticos para el control del enverdecimiento de los cítricos. Entre julio y octubre, se produce la brotación principal de los huertos, que puede representar entre el 50 % y el 80 % de la producción anual, según la región. Con la llegada de las lluvias, este proceso se intensifica, creando condiciones favorables para la multiplicación del psílido, el insecto que transmite la enfermedad.
Los datos de la plataforma Psyllid Alert, desarrollada por Fundecitrus, reflejan este escenario. En la primera quincena de julio, el número de brotes nuevos aumentó un 50 % en comparación con la quincena anterior en toda la zona citrícola.
La incidencia de psílidos también aumenta significativamente durante este período y puede llegar a ser casi tres veces mayor que el promedio anual. En la primera quincena de julio, las trampas del sistema Psyllid Alert registraron un aumento del 86 % en la captura de insectos en comparación con la quincena anterior.
“Los brotes recién formados son el principal objetivo del psílido, por lo que este periodo es crucial para prevenir nuevas infecciones. Por lo tanto, es fundamental intensificar las medidas de control, especialmente la fumigación, hasta que las hojas alcancen una etapa de desarrollo en la que resulten menos atractivas para el insecto”, explica Arthur Tomaseto, agrónomo especializado en Fundecitrus.
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