CTC publica resultados del segundo trimestre de la zafra 2024/25
El beneficio neto fue de R$ 48,03 millones, lo que representa un crecimiento del 22,7%
La presencia de plagas como espodópteros spp. Es helicóptero especies se ha intensificado en los cultivos brasileños. Según Germison Tomquelski, de Desafios Agro, factores climáticos, como la prolongada sequía en el Cerrado, combinados con la evolución de las prácticas agrícolas y el aumento del cultivo de plantas transgénicas, están contribuyendo a la proliferación de estas plagas en varios cultivos: soja, maíz, algodón y pastos.
La ausencia de lluvias y enemigos naturales, combinada con una estrategia de manejo que no rompa el ciclo de estas plagas, favorece el crecimiento poblacional de orugas en varias regiones agrícolas de Brasil.
Los últimos años han estado marcados por condiciones climáticas adversas en el Cerrado, con sequía prolongada de hasta 180 días sin precipitaciones. Este escenario impactó la presencia de enemigos naturales, permitiendo que plagas como espodópteros spp., una oruga difícil de controlar, proliferó enormemente.
Tomquelski señala que esta situación de desequilibrio entre plagas y enemigos naturales aumenta el riesgo de infestaciones, ya que las orugas encuentran pocas barreras para reproducirse y propagarse.
Con la reanudación de las lluvias en algunas regiones recién a mediados de octubre, hay un aumento de la presencia de orugas en las plantaciones, especialmente en la fase inicial de siembra, lo que hace que los cultivos sean más vulnerables. Este escenario representa una advertencia para un posible año de alta presión de plagas, lo que requerirá mayor atención por parte de los productores.
La principal recomendación a los productores es la eliminación de plagas hospedantes mediante prácticas como el control de malezas que sirven de puente para la supervivencia y reproducción de las orugas.
Sin embargo, la eficacia del control depende de una estrategia bien estructurada que combine asertivamente métodos biológicos y químicos.
El control biológico está indicado para las orugas en una etapa temprana, pero el éxito depende de la aplicación en el momento adecuado. Los productos biológicos pueden haber reducido el rendimiento en orugas grandes. Y su eficacia depende de una estrategia bien planificada.
A su vez, puede ser necesario el uso de productos químicos, especialmente en casos de resistencia. Sin embargo, no se recomienda un aumento indiscriminado de la dosis y debe evaluarse cuidadosamente con la orientación de expertos y empresas proveedoras de insecticidas.
Para un enfoque eficaz, Tomquelski sugiere un conocimiento detallado del ciclo de vida de las plagas, especialmente espodópteros spp., que ha mostrado resistencia a cultivos transgénicos con Bt (Bacillus thuringiensis). Esta resistencia es particularmente evidente en los cultivos de soja, maíz y algodón Bt, que, a pesar de estar diseñados para controlar plagas, no han sido del todo eficaces contra algunas especies de orugas.
Otro punto crucial planteado por los expertos es el manejo de las malas hierbas que sirven de hospedantes a las plagas. Plantas como la trapoeraba (Commelineae spp.) y pata de gallo (Eleusina indica), distribuidas por todo Brasil, brindan refugio a orugas y otros insectos dañinos, como la chinche de vientre verde (Dichelops spp.).
Con la eliminación de estas malezas mediante herbicidas, las orugas terminan migrando a los cultivos de interés, aumentando las pérdidas para los productores.
Además, el muestreo periódico es esencial para detectar y controlar eficazmente las infestaciones. En un año adverso, la presencia constante en el campo, combinada con el muestreo, permite una identificación temprana de los brotes de orugas, permitiendo intervenciones precisas y reduciendo las pérdidas.
Desde la introducción de los cultivos transgénicos Bt, el escenario agrícola brasileño ha cambiado significativamente. espodópteros spp., que antes estaba más restringida al maíz, ha ampliado su presencia a otros cultivos Bt, lo que pone de relieve la necesidad de nuevas estrategias de control, afirma Tomquelski.
En un sistema con poca interrupción del ciclo, como es el caso de la producción de Bt, las plagas encuentran alimento durante todo el año, creando un "puente verde" que favorece su continua supervivencia y reproducción.
Los pronósticos climáticos para los próximos meses también indican posibles períodos secos en diciembre y enero, lo que podría exacerbar aún más el desafío del control de plagas, lo que requeriría que los productores estén preparados con estrategias eficientes de monitoreo y manejo.
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