Agosto traerá temperaturas superiores a la media a Brasil y lluvias a Rio Grande do Sul.
Inmet advierte sobre los efectos del clima en las cosechas, el riego y los cultivos de invierno.
La aplicación foliar de nanopartículas de dióxido de silicio generó un efecto residual en el suelo capaz de reducir la oviposición del gusano cogollero en plantas de maíz de la siguiente generación. El mecanismo involucró microorganismos del suelo y cambios en la emisión de compuestos volátiles por parte del cultivo, según un estudio de investigadores chinos (doi 10.1002/ps.71169).
En ensayos de campo y laboratorio, el maíz cultivado en suelo tratado con nanopartículas recibió menos huevos de Spodoptera frugiperda. Los ensayos de preferencia también indicaron una menor preferencia por estas plantas tanto por parte de los adultos como de las larvas. El tratamiento no provocó cambios significativos en el crecimiento inicial ni en la acumulación de silicio.
La esterilización del suelo eliminó la respuesta. La reintroducción de la comunidad microbiana restauró el efecto, un resultado asociado a la participación de los microorganismos en el proceso.
El análisis de compuestos volátiles identificó un aumento en las emisiones de hexanal, (Z)-β-ionona, dihidroactinidiolida, 6,10,14-trimetil-2-pentadecanona y (3E,7E)-4,8,12-trimetiltrideca-1,3,7,11-tetraeno.
El hexanal, el dihidroactinidiolido y el último compuesto mostraron respuestas conductuales dependientes de la concentración. A niveles cercanos a los observados en las plantas control, actuaron como atrayentes. A altas concentraciones, registradas en el maíz cultivado en suelo acondicionado, comenzaron a repeler al insecto.
Los resultados indican un mecanismo de retroalimentación entre las nanopartículas, el suelo y la planta. Esta estrategia podría contribuir al desarrollo de métodos para reducir la colonización de los cultivos por la plaga.
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