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El clima irregular y las altas temperaturas de diciembre sirven como advertencia para la recta final del ciclo de la soja y la preparación para la segunda cosecha de maíz. Con el retraso en la siembra de soja en algunos estados, la siembra de maíz se ha retrasado, exponiendo los cultivos a un mayor riesgo climático. En este escenario, la gestión del tiempo y el aumento de la productividad son cruciales para garantizar una producción eficiente.
Cabe destacar que la segunda cosecha de maíz ya representa aproximadamente el 75% de la producción nacional. Según datos de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), la siembra de verano ya ha alcanzado casi el 66% del área planificada.
Dada la incertidumbre meteorológica, la tecnología desempeña un papel estratégico en la gestión operativa y la mitigación de riesgos. «La segunda cosecha de maíz es un cultivo de alto valor, y los productores deben anticiparse a la incertidumbre meteorológica. La siembra tardía en condiciones críticas requiere máquinas que funcionen al máximo rendimiento y sin tiempos de inactividad», enfatiza Elizeu dos Santos, gerente de marketing de producto de Valtra, fabricante global de maquinaria agrícola perteneciente al grupo AGCO.
El experto enfatiza que la telemetría y la eficiencia de la maquinaria moderna actúan como un factor diferenciador en la gestión de riesgos. Soluciones como Valtra Connect, una herramienta de telemetría que permite la automatización de tareas y la toma de decisiones basada en datos en tiempo real, garantizan que los productores aprovechen al máximo las ventanas de trabajo. «Cada hora cuenta, y el éxito en la segunda cosecha depende de la calidad y la velocidad de la siembra. Por eso es importante que los productores puedan utilizar tecnologías para minimizar el riesgo de fallos operativos que afecten la productividad», comenta Elizeu.
Para maximizar cada hora en el campo, Valtra ofrece soluciones que combinan agilidad y precisión. La sembradora Momentum, por ejemplo, está diseñada para una alta capacidad de aplicación de insumos y una apertura y cierre en menos de 90 segundos. También incorpora tecnologías de precisión como el sistema de dosificación vSet2 y el motor eléctrico vDrive, que garantizan la calidad de la siembra y no requieren lubricación, lo que ahorra tiempo de mantenimiento.
Los tractores Valtra, como la Serie S6, también están equipados con tecnología de agricultura inteligente, esencial para optimizar el campo. Para Elizeu dos Santos, la agricultura de precisión y la telemetría actúan como mitigadores de riesgos y diferenciadores en la gestión. «Sistemas como el piloto automático Valtra Guide aumentan la precisión de la dirección. En la dirección manual, se producen solapamientos de unos 30 centímetros, que se reducen a tan solo 5 centímetros o menos con esta tecnología, lo que permite ahorrar hasta un 4,5 % de tiempo y combustible en las operaciones», explica.
La facilidad de uso y la ergonomía de los tractores también son aspectos importantes, especialmente durante largas jornadas de trabajo y operaciones con varios turnos. Por ello, el entorno operativo cuenta con una cabina premium equipada con el reconocido monitor y joystick SmartTouch, que permite al operador acceder a los controles de forma fácil e intuitiva, facilitando considerablemente el trabajo.
El Control de Sección, a su vez, optimiza el uso de insumos aplicando el fertilizante adecuado, en la cantidad adecuada, en el lugar adecuado, generando un ahorro de hasta un 10% en fertilizantes y garantizando una mayor uniformidad en la siembra.
“El productor necesita tener un sistema de siembra bien dimensionado y preparado para entregar mayor productividad con eficiencia y costos reducidos, para poder hacer frente a condiciones climáticas adversas”, enfatiza Elizeu.
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