Inmet: pronóstico del tiempo para el jueves (16) y el viernes (17)
Las tormentas regresan a Rio Grande do Sul; un frente frío mantiene las lluvias en el noreste de Brasil.
El Boletín Económico publicado hoy (16 de julio) por el Departamento de Economía Rural (Deral), de la Secretaría de Agricultura y Abastecimiento de Paraná (Seab), indica una caída en las importaciones de trigo del Estado en el primer semestre de 2026. En consonancia con la contracción observada en el país, Paraná importó 413.000 toneladas de este cereal, en comparación con las 481.000 toneladas del mismo período de 2025.
Según el coordinador de la División de Perspectivas Económicas de Deral, Carlos Hugo Winckler Godinho, la reducción del 14% —equivalente a 68 toneladas— siguió la tendencia nacional registrada por Agrostat/Mapa. En Brasil, las importaciones cayeron de 3,57 millones a 2,77 millones de toneladas en el primer semestre de 2026.
“Se preveía que este sería un semestre de mayores compras debido a la reducción de la cosecha brasileña de 2025 y a la proyección de una cosecha aún menor para 2026. Como esta previsión no se materializó, está surgiendo un escenario de mayor incertidumbre para el segundo semestre, un período en el que las fábricas necesitarán reponer sus existencias”, afirma.
Godinho señala que, ante este escenario, los precios internos tienden a estar más expuestos a la volatilidad de los precios internacionales y los tipos de cambio, debido a la necesidad de importaciones más urgentes. Aun así, Paraná, al concentrar la mayor capacidad de molienda del país, debería sentir estos impactos con menor intensidad que otras regiones.
“Esto se debe a la proximidad a la producción nacional: en los estados del sur, se importa menos del 20% del trigo utilizado en la molienda, mientras que en otras regiones este porcentaje supera el 60%, según datos de Abitrigo”, concluye Godinho.
Reciba las últimas noticias sobre agricultura en su correo electrónico
Las tormentas regresan a Rio Grande do Sul; un frente frío mantiene las lluvias en el noreste de Brasil.
El país exportó 38,5 millones de sacos de café; sin embargo, los ingresos en divisas, que ascendieron a 14,595 millones de dólares estadounidenses, representan el segundo nivel más alto de la serie histórica.