Nutrien anuncia compra de Safra Rica
A pesar de ser ampliamente comunicada hoy en día, la concentración del mercado se produjo el año pasado; la aprobación por parte del CADE tomó 14 días
El ácaro Phyllocoptruta oleivora, también conocido como falso ácaro de la roya, es considerado una de las principales plagas del cultivo de cítricos en Brasil y en varios otros países, afectando a todas las variedades de cítricos, como naranjas dulces, mandarinas, limones y limas ácidas.
La infestación en huertos se produce durante todo el año, pero alcanza las mayores poblaciones entre los meses de diciembre y junio, periodo favorable para el desarrollo de la plaga, debido a la elevada temperatura y alta humedad. En estas condiciones climáticas, el ácaro completa el ciclo biológico (de huevo a adulto) en sólo siete días, mientras que, en periodos de sequía y bajas temperaturas, puede tardar más de 14 días en completar el ciclo.
El falso ácaro de la roya se encuentra principalmente en hojas, ramas y frutos jóvenes, y se propaga por el viento. En los frutos afectados, la plaga provoca la aparición de manchas oscuras en la piel de aspecto oxidado, que varían en intensidad según el nivel de infestación. En las hojas, el ácaro provoca la aparición de manchas oscuras de forma irregular, principalmente en los bordes de las hojas, conocidas como “manchas de grasa”.
Las infestaciones de ácaros reducen la capacidad fotosintética de la planta, lo que impacta directamente en la calidad y productividad del huerto. En las naranjas la piel se vuelve más gruesa, haciendo que pierdan su valor comercial tanto para el consumo en fresco como para la industria, ya que provoca daños en las máquinas de extracción. Además, altas poblaciones de este ácaro alteran el sabor del zumo, provocan una bajada de la cantidad de vitamina C y pérdida de peso.
En las épocas más lluviosas y calurosas del año, los citricultores deben prestar aún más atención al seguimiento del falso ácaro de la roya para evitar pérdidas importantes causadas por la plaga, ya que el nivel de daño económico, estimado en frutos de naranja, es de 70 a 80 ácaros por año. cm2 de fruto.
Según el profesor de la Facultad de Ciencias Agrícolas y Veterinarias de la Unesp-Jaboticabal Daniel Andrade, el monitoreo de los ácaros debe realizarse periódicamente. “Debido a su pequeño tamaño y alta capacidad reproductiva, monitorear el desarrollo poblacional de esta plaga no siempre es una tarea fácil. Se recomienda una frecuencia de inspecciones entre 7 y 15 días utilizando lupa de bolsillo. El citricultor debe evaluar cuatro frutos por planta alrededor de la copa y, en ausencia de frutos, analizar seis hojas por planta. El nivel de acción varía dependiendo de la especie de cítricos y del destino final de los frutos, por ejemplo, jugo o consumo en fresco”, explica Andrade.
El control debe realizarse con acaricidas y, además de los productos químicos, en el mercado también existen productos biológicos con buenos resultados en el control de los ácaros de la roya. Existen algunos principios activos indicados para combatir la plaga, sin embargo, los más utilizados son los productos a base de azufre y abamectina.
La aplicación deberá realizarse cuando la plaga se encuentre en el 20% de las hojas o frutos inspeccionados, en el caso del mercado de fruta fresca, y en el 30% cuando la producción se destine a la industria. Sin embargo, es necesario hacer la elección correcta y rotar los productos para evitar el riesgo de desarrollar poblaciones resistentes.
Además, el productor de cítricos debe prestar atención a la tecnología de aplicación utilizada y al estado de los pulverizadores. “El volumen de almíbar debe ajustarse para que proporcione una cobertura suficiente en todas las partes de la planta para un control eficaz de los ácaros”, comenta el experto.
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