La sanidad vegetal es un factor importante para las exportaciones de maíz y soja brasileños

Las malas hierbas y los residuos de pesticidas pueden comprometer la aceptación de los cereales en los mercados extranjeros, especialmente en China.

25.10.2023 | 13:50 (UTC -3)
Vera Barão
Foto: divulgación
Foto: divulgación

La exportación de soja y maíz de Brasil enfrenta varios desafíos, entre ellos los factores fitosanitarios de los granos, que deben cumplir con estándares internacionales de calidad e inocuidad. Las malas hierbas, los residuos de pesticidas y los organismos genéticamente modificados (OGM) pueden comprometer la aceptación de los productos en los mercados externos, especialmente en China, que es el principal destino de las exportaciones brasileñas.

El tema fue el tema de la conferencia impartida por Pedro Alberto Nunes de Matos (en la foto), de la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (Anec)/Superinspect, durante la VIII Conferencia Brasileña de Postcosecha y el V Simposio de Postcosecha de Cereales de Goiás, que continúan hasta mañana en el Centro Tecnológico de Comigo, en Rio Verde (IR).

Según él, China tiene una lista de más de 400 plagas cuarentenarias que pueden impedir la entrada de granos al país asiático. Entre ellos se encuentran insectos y virus que se pueden detectar en la carga de los barcos. “Tenemos un problema con la limpieza y prelimpieza en origen, que no se hace adecuadamente en los almacenes de origen porque no tienen el tratamiento adecuado. Sin tratamiento, este se exporta con el grano”, afirma.

Advierte que China es cada vez más estricta con los requisitos sanitarios y que Brasil necesita adaptarse para evitar pérdidas. "China sacó a relucir este tema, que hoy trae cierta preocupación al segmento, ya que el país asiático se ha quejado, pero aún descarga los barcos. La preocupación es cuando China decide tirar del hilo y rechazar nuestro producto, como lo hizo en 2004, con motivo del evento de semillas tratadas, en el que tuvimos 23 barcos rechazados", reflexiona.

El panel fue complementado con una conferencia sobre “Influencia de la producción del campo en el almacenamiento de granos”, impartida por el presidente de Abrapos, José Ronaldo Quirino, quien es gerente de clasificación y almacenamiento de Caramuru Alimentos. Los estudios demuestran que la calidad de los granos almacenados depende en gran medida de la forma en que fueron producidos y cosechados en el campo.

Algunos de los factores que pueden comprometer la calidad son: la presencia de vainas de soja en la carga, que no fueron separadas por la máquina; humedad excesiva del grano, que puede favorecer el desarrollo de hongos y micotoxinas; el riesgo de incendio durante el secado; el ataque de plagas como orugas y chinches; y el relleno de maíz, que dificulta la cosecha, entre otros.

“Estos problemas se pueden evitar o minimizar con un manejo adecuado en el campo, como ajustar las máquinas, limpiar los granos, controlar plagas y enfermedades y cosechar en el punto ideal de maduración”, afirmó Quirino. Según él, la calidad de los granos almacenados también afecta la calidad del producto final en la industria, como el aceite de soja, que puede presentar cambios de color y sabor si los granos están mohosos, quemados, verdes o contienen clorofila.

“Por eso es importante que los cereales estén limpios y sanos, y no sólo en grandes cantidades”, subraya.

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