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A medida que avanza el calendario agrícola, los productores de todo el país ya se preparan para la cosecha de 2025, que promete ser una de las más abundantes de la historia. Según el IBGE (Instituto Brasileño de Geografía y Estadística), se espera que la producción de granos alcance los 333,3 millones de toneladas esta temporada, lo que representa un aumento del 13,9 % con respecto al año anterior. Ante este panorama, la preparación adecuada de los equipos que serán esenciales para las operaciones cobra aún más importancia.
Las cosechadoras, responsables de pasos cruciales como cortar, trillar, separar y limpiar los granos, operan bajo altas exigencias y necesitan estar en óptimas condiciones para garantizar la productividad y evitar pérdidas.
Para Rodrigo Domingues, Gerente de Posventa de Valtra, una marca del grupo AGCO, las inspecciones precosecha son esenciales para mantener el cronograma de cosecha. "Las cosechadoras son robustas, pero se enfrentan a intensas cargas de trabajo en el campo. Las inspecciones precosecha son controles preventivos para evitar fallas técnicas que podrían comprometer la calidad del grano y generar pérdidas financieras significativas", enfatiza. Según él, una cosechadora de Clase 4, como la Valtra BC4500, tiene una productividad promedio de 8 a 10 toneladas por hora. Esto significa que un solo día de inactividad de la máquina puede resultar en la pérdida de hasta 80 toneladas de grano, lo que representa una pérdida estimada de aproximadamente R$ 150.
En el campo, cada tipo de cultivo requiere una configuración de máquina específica. El mercado ofrece cosechadoras de diferentes clases —generalmente de 4 a 10— que varían según el tamaño y la capacidad operativa. Si bien los modelos más compactos son ideales para fincas medianas, las cosechadoras más grandes están diseñadas para operaciones a gran escala, con conectividad avanzada y características de rendimiento. «Independientemente de la categoría, un funcionamiento correcto depende de un mantenimiento preventivo adecuado realizado con al menos dos meses de antelación», enfatiza Domingues.
Los modelos más avanzados, como la Serie 800 de Valtra, ya incorporan sistemas de trilla, separación y limpieza, así como herramientas de monitoreo digital y piloto automático, que ayudan a reducir el tiempo de parada en operaciones continuas y a gran escala.
La preparación de la maquinaria es una etapa estratégica de la cosecha y debe realizarse con antelación. Durante la inspección técnica, se revisan elementos como correas, rodamientos, sensores, filtros y componentes eléctricos e hidráulicos, así como cualquier daño típico de la temporada baja, como acumulación de residuos, desgaste estructural e infestación de plagas. Según Domingues, este cuidado preventivo es esencial para evitar interrupciones inesperadas y generar ahorros durante la cosecha.
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