La monitorización del clima garantiza la rentabilidad con un menor consumo de agua

SLC Agrícola tiene sólo el 1% de la superficie regada: la eficiencia productiva y el seguimiento climático garantizan a la empresa buenos resultados en el campo consumiendo menos agua

10.08.2020 | 20:59 (UTC -3)
Guillermo Gimenes

El agua es el bien más esencial para la vida y debemos preservarla. Pensando en la sustentabilidad y las generaciones futuras, SLC Agrícola desarrolla acciones y técnicas para utilizar racionalmente este bien natural finito en sus áreas de plantación. Para ello, la empresa adhiere a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los Principios Empresariales para la Alimentación y la Agricultura (PEAA) de las Naciones Unidas (ONU) e innova constantemente en sus procesos.

SLC Agrícola invierte en sistemas de producción ecoeficientes, además de promover iniciativas de conservación y reforestación. Nueve de las 16 fincas cuentan con viveros de plántulas de especies del Cerrado que son donadas a alcaldías, escuelas y universidades de las regiones donde opera la empresa. Además, la empresa promueve el monitoreo de imágenes satelitales para asegurar la conservación de las áreas de reserva legal y preservación permanente. El otro pilar que garantiza el ahorro de agua es la adopción de tecnologías que permitan una producción más eficiente y con menores impactos. “Actualmente, alrededor del 99% del área plantada de la empresa no requiere riego. La técnica se conoce como agricultura de secano. Esto sucede porque las fincas de producción están ubicadas estratégicamente en regiones que tienen un historial de precipitaciones acumuladas de 1.500 milímetros anuales y bien distribuidas durante la cosecha”, explica Álvaro Dilli, director de RRHH y Sostenibilidad de SLC Agrícola.

Según Dilli, el resto de los cultivos, aproximadamente el 1%, que no tienen agricultura de secano utilizan riego y adoptan la tecnología Irriga System. “Con él se definen los parámetros de riego en base a análisis de la humedad del suelo a diferentes profundidades, las demandas hídricas de cada cultivo y en cada etapa del cultivo y la previsión de precipitaciones para las regiones. Adoptar esta gestión promueve un ahorro del 30% en el consumo de agua, en comparación con los sistemas de riego tradicionales”, señala.

Evolución en el seguimiento del clima

El monitoreo continuo de las condiciones climáticas, con la adopción de tecnologías de punta, permite una mejor toma de decisiones para el desarrollo de las operaciones agrícolas. “Nuestras granjas cuentan con estaciones propias, formando una red que proporciona datos del clima en tiempo real y permite predicciones con menores riesgos. En fase de experimentación se están instalando otros equipos digitales de medición y análisis del clima, como pluviómetros digitales”, explica Tiago Agne, Responsable de Sostenibilidad de SLC Agrícola. Con esta estructura tecnológica, SLC Agrícola pretende medir y tener un mayor conocimiento de la incidencia de las precipitaciones y mejorar las decisiones sobre siembra, aplicación de pesticidas y fertilizantes.

Otras iniciativas para ahorrar y reutilizar el agua

Para consumo humano y operaciones agrícolas, la recolección en las fincas se realiza en pozos artesianos. El agua se reutiliza para mantener las actividades en la sede operativa. Mensualmente se monitorea el consumo mediante medidores de agua instalados en los pozos.

“De acuerdo a las posibilidades y oportunidades de cada ubicación, se establecen planes para reducir la abstracción apoyados en planes de acción y proyectos para aumentar la eficiencia. Uno de los frentes de trabajo apunta a la reutilización del agua, posible en algunas fincas a través de Estaciones de Tratamiento de Aguas Residuales (ETE). En ellos, las aguas residuales son tratadas y enviadas a una laguna de acumulación, hasta que estén listas para su reutilización”, señala Paula Silvério, Coordinadora de Medio Ambiente y Calidad de SLC Agrícola

Además de la generación de aguas residuales domésticas, las unidades también generan efluentes industriales. Para tratar los efluentes industriales se adoptan dos métodos. El primero de ellos es el uso de cajas separadoras de aceite y agua, que permiten eliminar el efluente tratado mediante infiltración en el suelo una vez eliminado el aceite. El segundo consiste en el tratamiento con ozono y evaporación del efluente tratado en tanques de solarización, para efluentes con pesticidas. Con estos métodos, SLC Agrícola trató 18 mil metros cúbicos de efluentes en 2019, un volumen 4% superior al del año anterior.

Todas estas medidas prácticas están alineadas con el Gran Sueño de SLC Agrícola, que pretende “impactar positivamente en las generaciones futuras, siendo líder mundial en eficiencia en los negocios agrícolas y respeto al planeta”.

Descubra más sobre estas y otras acciones de la empresa en el Informe Integrado 2019 de la empresa.

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