La falta de recogida de materiales reciclables reduce la motivación de las hormigas que buscan alimento.

Un estudio realizado con Cataglyphis velox muestra un aumento de 25 veces en el intervalo entre la siguiente incursión en busca de alimento.

06.07.2026 | 11:58 (UTC -3)
Schubert Peter, Revista Cultivar
Foto: Zach Lieberman - AntWeb - CC BY-SA 30
Foto: Zach Lieberman - AntWeb - CC BY-SA 30

Un solo viaje sin alimento redujo la motivación de las hormigas forrajeras Cataglyphis velox para iniciar una nueva salida del nido. Este efecto se observó en un experimento de campo realizado cerca de Sevilla, España, con hormigas entrenadas para recorrer una ruta hasta un comedero. Tras un intento sin recompensa, la mayoría de los individuos permanecieron más tiempo dentro del nido antes de volver a buscar alimento. El intervalo promedio aumentó de 45 segundos a 1.208 segundos, un incremento de aproximadamente 25 veces (DOI 10.1242/jeb.252524).

Este estudio evaluó cómo el fracaso altera el comportamiento posterior de las hormigas del desierto. Estos insectos dependen de la navegación visual y la integración de rutas durante la búsqueda de alimento. Las hormigas obreras aprenden las rutas hacia las fuentes de alimento y recuperan estos recuerdos a lo largo de su vida de forrajeo, especialmente cuando encuentran una recompensa. Aun así, los viajes sin alimento forman parte de la rutina de las especies adaptadas a entornos con recursos escasos y dispersos.

Formato de investigación

Los investigadores entrenaron a hormigas obreras de la especie Cataglyphis velox en una ruta artificial de cinco metros hasta un recipiente con migas de galleta. Cada hormiga recibió una etiqueta individual tras recolectar alimento por primera vez. Antes de las pruebas, las hormigas debían completar al menos cinco viajes consecutivos con un intervalo máximo de un minuto entre cada uno.

En el primer experimento, hormigas entrenadas siguieron una ruta de prueba con el comedero vacío. Los investigadores registraron el tiempo que dedicaron a buscar comida, el regreso al nido sin alimento y la latencia hasta la siguiente salida. En 14 hormigas evaluadas, el viaje fallido provocó un fuerte aumento del tiempo que permanecieron dentro del nido. Tres individuos no redujeron su actividad tras el primer fracaso. Uno de ellos aumentó su latencia tras un segundo intento sin alimento. Otro permaneció más de una hora sin salir tras el segundo fracaso. El tercero realizó siete viajes fallidos antes de modificar su comportamiento.

Mantenerse alejado del nido

El estudio también evaluó si el efecto podría deberse únicamente al mayor tiempo que las hormigas pasaban fuera del nido. Para ello, los investigadores realizaron una segunda prueba con un trayecto prolongado, pero con comida disponible al final del recorrido. Las hormigas recogieron la miga, pero su regreso al nido se vio bloqueado durante unos nueve minutos. La latencia promedio aumentó de 22 segundos a 357 segundos después de este experimento. Si bien se produjo este aumento, se mantuvo por debajo del observado tras el trayecto sin comida.

La comparación indicó que el fracaso en la recolección de alimento tuvo un mayor impacto en la motivación. La mayor duración del viaje influyó en el comportamiento posterior, pero el fracaso produjo una respuesta más intensa. Según los investigadores, el resultado sugiere un mecanismo de control motivacional. Las abejas obreras que tuvieron éxito tenderían a reanudar la búsqueda de alimento más rápidamente. Las abejas obreras sin recompensa evitarían esfuerzos innecesarios.

Influencia de la temperatura

Los científicos también analizaron la influencia de la temperatura. Las hormigas permanecieron durante nueve minutos en recipientes expuestos al sol o a la sombra. Posteriormente, regresaron al nido con alimento. La exposición al sol, con una temperatura promedio de 45,39 grados Celsius, no aumentó la latencia en comparación con la condición de sombra. Tampoco se observó una correlación significativa entre la temperatura y el tiempo transcurrido hasta la siguiente salida. El resultado indica que la exposición térmica breve tiene poca influencia en la disminución de la motivación observada en las pruebas de fracaso.

Tras el fracaso en la búsqueda de alimento, las hormigas mantuvieron en gran medida la dirección del sector. De los 14 individuos sometidos al viaje sin comida, solo uno se orientó a más de 90 grados de la dirección del comedero tras abandonar el nido. Los investigadores relacionan este patrón con la fidelidad al sector, un comportamiento en el que la hormiga obrera mantiene un área de búsqueda basada en éxitos previos.

El estudio concluye que Cataglyphis velox ajusta su motivación para buscar alimento según el resultado de la excursión anterior. La ausencia de alimento reduce el impulso de salir más que una excursión larga con recompensa. En las condiciones estudiadas, la temperatura elevada no explicó este efecto.

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