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La Federación de Cooperativas Agropecuarias del Estado de Rio Grande do Sul (FecoAgro/RS) presentó su balance de 2025 y las perspectivas del sector para 2026. Según el presidente de la organización, paulo pires (En la foto superior), el año estuvo marcado por la sequía, pérdidas en cultivos como el maíz y la soja, una caída de los ingresos en el campo y dificultades para acceder al crédito oficial. La organización también proyecta que la próxima cosecha de verano podría representar un alivio parcial para los productores, si las condiciones climáticas se mantienen favorables.
En detalle, el líder señala que hablar de agricultura en el estado "no es fácil" y que en 2025 se repitieron las condiciones adversas recientes. Recuerda que nuevamente hubo problemas de sequía que afectaron cultivos importantes. "La cosecha de maíz, incluso en zonas de secano, no presentó tantas pérdidas como en otros años, en 2023 y 2022, pero sí presentó algunas", comenta. La soja también sufrió pérdidas significativas en varias regiones de Rio Grande do Sul, lo que agravó la situación tras la inundación de 2024.
El presidente de FecoAgro/RS enfatiza que la suma de estas perturbaciones ha, "desafortunadamente, generado otra cosecha fallida". Pero, más allá de los efectos climáticos, señala que la principal preocupación es el creciente endeudamiento de los productores y la ausencia de medidas efectivas para facilitar el acceso al crédito. "Tenemos un nivel significativo de endeudamiento de los productores en Rio Grande do Sul, y simplemente no se ha concretado nada al respecto hasta la fecha. Conseguimos liberar R$ 12 mil millones en recursos, pero el acceso es muy difícil y las condiciones también lo son", afirma.
Pires enfatiza que los bajos ingresos fueron uno de los temas centrales de 2025. "Incluso cuando se cosecha, no se obtienen resultados de los cultivos. El costo de producción es muy alto y el precio de los productos agrícolas es muy bajo", explica. Según él, prácticamente todas las cadenas de suministro se enfrentan a precios desactualizados, mientras que la tasa Selic del 15% dificulta gran parte de las actividades rurales.
Aunque 2025 fue un año bastante difícil, el presidente de FecoAgro/RS mantiene ciertas expectativas para el próximo ciclo. «Esperamos que en 2026, a pesar del pronóstico de un fenómeno de El Niño más primaveral, antes del verano, que ya se está produciendo, tengamos una buena cosecha de verano. El productor de Rio Grande do Sul necesita una buena cosecha de verano», enfatiza. Evita las proyecciones de precios, entendiendo que son resultado de circunstancias que no dependen del sector ni de las políticas públicas.
El líder también señala que las dificultades que enfrentan los productores se reflejan directamente en las cooperativas. "Si al productor no le va muy bien, a la cooperativa generalmente tampoco", afirma. Aun así, Pires valora el esfuerzo colectivo del sistema. "Las cooperativas de Rio Grande do Sul están superando los desafíos, intentando aportar su granito de arena. FecoAgro/RS está reuniendo a muchas cooperativas que tienen más dificultades con el gobierno federal en los programas de recuperación", comenta.
A pesar de los continuos esfuerzos del sector, señala que aún falta voluntad política para abordar los problemas estructurales. "No hay voluntad política pública para resolver estos problemas. Existe la insistencia de FecoAgro/RS y la necesidad de que avancemos", afirma.
Respecto al futuro, Pires afirma que 2026 será un año difícil, en el sentido de ser un año complicado. «Las perspectivas para la agricultura brasileña en 2026, y especialmente para la agricultura en Rio Grande do Sul, son muy preocupantes», concluye.
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