Los organominerales requieren un ajuste fino en su aplicación.
Los precios más altos y los volúmenes récord de fertilizantes impulsan la búsqueda de eficiencia operativa en las explotaciones agrícolas.
Aiva lanza Flux al mercado. Este producto utiliza aceite mineral ligero en su formulación. Actúa como esparcidor y adhesivo, proporcionando una mejor distribución de las gotas sobre la superficie foliar. Favorece la adhesión de la solución de pulverización y la penetración de los ingredientes activos. Reduce las pérdidas por deriva, evaporación y lavado, factores que afectan el rendimiento de la aplicación.
Según la empresa, el producto es compatible con herbicidas, fungicidas, insecticidas y acaricidas, según las recomendaciones técnicas. Es apto tanto para aplicaciones terrestres como aéreas. El envase de 20 litros se adapta a diferentes cultivos y sistemas de producción. La propuesta incluye mejoras operativas y un mejor retorno de la inversión en el campo.
La tecnología empleada en Flux integra el proceso industrial de Aiva basado en la re-refinación de aceites lubricantes usados o contaminados. Este modelo reduce la demanda de nuevos recursos y evita la eliminación inadecuada. El proceso de filtración utiliza bauxita como medio filtrante para el aceite. Tras la filtración, el mineral se regenera, lo que permite su reutilización continua. El proceso no genera residuos sólidos ni elimina material filtrante. La combinación de aceite re-refinado y la reutilización de bauxita contribuye a la reducción de residuos, al menor consumo de recursos naturales y a la integración con la economía circular.
Reciba las últimas noticias sobre agricultura en su correo electrónico