Los organominerales requieren un ajuste fino en su aplicación.
Los precios más altos y los volúmenes récord de fertilizantes impulsan la búsqueda de eficiencia operativa en las explotaciones agrícolas.
Frísia Cooperativa Agroindustrial firmó un contrato para adquirir una planta de trituración de soja en Ponta Grossa. La planta procesa 3,4 toneladas diarias. El complejo industrial pertenece a Louis Dreyfus Company. Los empleados actuales permanecerán en las instalaciones.
Según el superintendente de la cooperativa, Mario Dykstra, la compra amplía la integración vertical y aporta valor a los cooperativistas. Afirma que la unidad forma parte del Plan Estratégico 2025-2030. La estrategia incluye la integración de la recepción de materias primas, la industrialización y la comercialización de subproductos. La medida busca aumentar la eficiencia, fortalecer la competitividad y garantizar la autonomía en el mercado.
Ubicada en un terreno de 58,08 hectáreas, la unidad abarca la recepción, el procesamiento y el almacenamiento de granos, con una capacidad estática de 300 toneladas. El complejo incluye la preparación de soja, la extracción de aceite y harina, el desgomado y envasado de lecitina, y una refinería.
La planta de trituración destinará principalmente la producción de aceite de soja desgomado a la fabricación de biocombustibles. La harina se destinará al mercado nacional y a la exportación. La planta también producirá lecitina y cáscara de soja, destinadas a la industria alimentaria para consumo humano y animal.
La operación está sujeta a la aprobación del Consejo Administrativo de Defensa Económica y a la transferencia de licencias y autorizaciones. La cooperativa prevé completar el proceso para el segundo semestre de 2026.
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