El mercado de granos sigue bajo presión debido al suministro y al clima

Cosecha estadounidense avanza y presiona a Chicago; en Brasil, dólar alto sostiene soja, pero ventas siguen bloqueadas

02.06.2025 | 15:36 (UTC -3)
Mariana Carvalho

El mercado de granos cerró la semana con fuerte volatilidad. Los precios de la soja cayeron en Chicago, lo que refleja el buen progreso de la siembra en Estados Unidos. En Brasil, el tipo de cambio ayudó a sostener los precios internos, pero las ventas siguen siendo bajas. El maíz enfrenta presión por la segunda cosecha, mientras que un dólar más débil podría favorecer la compra de insumos para la próxima cosecha. Los datos están disponibles en el Análisis Especializado de Grão Direto de este lunes (2/5). Consúltelo:

¿Cómo se comportó el mercado de la soja?

El mercado internacional de la soja tuvo una semana marcada por una fuerte volatilidad. Los precios en Chicago volvieron a caer, cerrando el viernes con el contrato de julio cotizado a US$10,41 por bushel. La presión provino del buen ritmo de siembra en Estados Unidos, favorecido por las condiciones climáticas favorables. Según el USDA, el crecimiento se encuentra dentro del promedio histórico, lo que refuerza la expectativa de una cosecha completa.

En Brasil, la cosecha 2024/25 está prácticamente terminada. Se reportaron problemas específicos de calidad en Rio Grande do Sul y Paraná, pero la atención se centra ahora en las primas de exportación, que siguen bajo presión debido a la lentitud de los envíos, aunque mostraron señales de recuperación la semana anterior. No obstante, la soja brasileña sigue siendo competitiva frente a los productos estadounidenses.

El dólar comercial (PTAX) cerró la semana por encima de los R$5,70, lo que contribuyó a sostener el valor de la soja en el mercado interno, incluso con la caída del índice Chicago. Aun así, la fluctuación del tipo de cambio no fue suficiente para destrabar la negociación, que se mantiene lenta y marcada por la cautela ante las incertidumbres externas y la presión sobre las primas.

¿Qué esperar del mercado de la soja? 

La persistente sequía en las regiones productoras de EE. UU. mantiene las expectativas de una buena cosecha. El mercado se mantiene atento a los informes meteorológicos y al ritmo de siembra, factores que deberían seguir influyendo considerablemente en los precios en Chicago en las próximas semanas.

Del lado brasileño, la Anec revisó a la baja sus estimaciones de exportación para mayo, reflejando la lentitud de los envíos y la competitividad de los precios internacionales. Esta medida podría presionar las primas de exportación, lo que suele afectar el mercado físico nacional.

El escenario externo también sigue siendo una variable importante. La falta de avances en las negociaciones comerciales entre China y Estados Unidos mantiene un clima de incertidumbre. Cualquier indicio de reanudación de las negociaciones podría afectar significativamente los precios internacionales e incluso favorecer la situación brasileña.

Ante este entorno de abundante oferta e incertidumbre externa, se recomienda a los productores fortalecer la gestión de márgenes. Aprovechar los picos ocasionales de precios y monitorear de cerca las fluctuaciones del dólar y las primas puede garantizar mejores condiciones de venta en las próximas semanas.

¿Cómo se comportó el mercado del maíz? 

El mercado brasileño del maíz se mantiene bajo presión debido a una combinación de creciente oferta y una demanda más moderada. El buen desarrollo de la segunda cosecha, junto con el inicio de la cosecha, aumenta la disponibilidad de grano y podría seguir presionando los precios en prácticamente todo el país.

La demanda interna se mantuvo estable, con compradores más cautelosos a la espera de mejores oportunidades de compra. Los sectores del etanol y los piensos se mantuvieron activos y contribuyeron a limitar una mayor caída de los precios, pero aún no fueron suficientes para revertir la tendencia a la baja.

En el mercado internacional, los precios en Chicago también cayeron. La principal presión provino del buen progreso de la siembra en Estados Unidos y la disminución del volumen de ventas al exterior. El contrato de julio cerró la semana anterior en US$4,44/bushel, lo que refleja esta tendencia a la baja.

¿Qué esperar del mercado del maíz? 

El buen desarrollo de la segunda cosecha y el inicio de la cosecha deberían mantener el mercado bajo presión a corto plazo. La alta oferta tiende a seguir impactando negativamente los precios, especialmente mientras los compradores mantienen una postura más moderada.

A pesar de ello, sectores como el etanol y los piensos deberían seguir contribuyendo al impulso del mercado, especialmente en momentos puntuales de caídas más pronunciadas. La demanda, aunque estable, puede desempeñar un papel importante para contener movimientos bajistas más agresivos.

En el contexto externo, el mercado está muy atento a la publicación de los próximos informes de desarrollo de cultivos de EE. UU., publicados cada lunes por el USDA. Las estimaciones actualizadas de la producción y las existencias mundiales podrían generar mayor volatilidad en los contratos de futuros. El informe de oferta y demanda del USDA se publicará el 12 de junio (próximo jueves).

El clima en las regiones productoras de Estados Unidos seguirá en el radar, siendo uno de los principales indicadores de los precios internacionales en las próximas semanas.

El dólar y la macroeconomía

La moneda estadounidense continúa debilitándose a nivel mundial, lo que refleja tanto los datos económicos internos de Estados Unidos como el tono más diplomático entre las principales economías mundiales. La mejora de las relaciones comerciales entre EE. UU. y China ha reducido la aversión al riesgo en el mercado internacional, favoreciendo a las monedas emergentes como el real. Sin embargo, las decisiones económicas internas de Brasil podrían limitar la depreciación de la moneda estadounidense frente al real.

En Brasil, las expectativas se centran en la publicación del IPCA, mientras que en EE. UU., el mercado sigue de cerca el IPC. Estos indicadores de inflación son importantes porque pueden cambiar las perspectivas de las tasas de interés e impactar directamente en el tipo de cambio.

Para la agroindustria, la apreciación del real reduce la competitividad de las exportaciones brasileñas, lo que resta atractivo a los productos en el extranjero. Por otro lado, un tipo de cambio más favorable puede contribuir a mejorar las condiciones para la compra de insumos e implementos agrícolas, lo cual resulta positivo para la planificación de la próxima cosecha. Dada la reciente apreciación de los insumos, la caída del dólar podría favorecer las compras de los productores.

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