El gorgojo negro de la soja avanza en el centro de Argentina.

La plaga de la soja abandonó el NOA (Noroeste de Angola) y llegó a las zonas productivas de Córdoba y Santa Fe.

06.05.2026 | 08:00 (UTC -3)
Peter Schubert, revista Cultivar, con base en información de INTA.
Foto: INTA
Foto: INTA

O gorgojo negro de la soja (Rhyssomatus subtilis) La plaga se ha extendido al centro de Argentina en las últimas cosechas. Durante dos décadas, se mantuvo concentrada en el noroeste del país. Ahora, los registros del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria de Argentina (Senasa) indican su presencia en zonas sojicíferas de Córdoba y Santa Fe. Los expertos vinculan esta expansión con el movimiento de maquinaria y vehículos entre las regiones productivas.

La presencia de este insecto se registró por primera vez en Argentina durante la temporada de cultivo 2005/2006 en Santiago del Estero. Posteriormente, su propagación fue lenta en el noroeste argentino (NOA), con registros en Tucumán, Catamarca y Salta. Entre 2022 y 2025, se extendió a nuevas áreas productivas en el noreste de Santiago del Estero. En enero de 2026, la plaga apareció en la zona sureste de la provincia. En Chaco, el registro se produjo en el departamento de Almirante Brown.

Alerta máxima

La mayor alerta se produjo al final de la cosecha 2024/2025, con la detección en el centro-norte de Córdoba. En la cosecha 2025/2026, técnicos del INTA confirmaron su presencia en los departamentos de Río Primero, Santa María y Río Segundo. También se confirmó su presencia en Ceres, en la provincia de Santa Fe.

Según María Guillermina Socías, del INTA Salta, el desplazamiento geográfico no sigue un patrón natural de dispersión. La hipótesis técnica apunta a una asociación con el movimiento de maquinaria y vehículos.

Este insecto tiene un ciclo de vida anual y acompaña a la soja durante todo su desarrollo. Los adultos atacan los brotes nuevos y pueden reducir el crecimiento de la planta. Las larvas son las que causan el mayor daño, ya que se alimentan de los granos dentro de las vainas. Las perforaciones también facilitan la entrada de agua y patógenos.

El manejo requiere prevención. Los expertos recomiendan la rotación de cultivos con pastos y otras especies no hospedantes. Esta práctica debe abarcar las áreas afectadas y los cultivos vecinos. También recomiendan una limpieza exhaustiva de la maquinaria y los vehículos antes de trasladarse entre zonas de producción. El monitoreo debe comenzar temprano, con la inspección de vainas, pinchazos, perforaciones, larvas y daños en el grano.

Compartir

Newsletter Cultivar

Reciba las últimas noticias sobre agricultura en su correo electrónico

acceder al grupo de whatsapp