El bioinsecticida a base de Bt preserva la depredación de las crisopas sobre Spodoptera frugiperda.

Un estudio indica compatibilidad entre Ceraeochrysa cincta y Bacillus thuringiensis.

02.06.2026 | 07:58 (UTC -3)
Schubert Peter, Revista Cultivar
Foto: Jim Buckman
Foto: Jim Buckman

Un bioinsecticida basado en Bacillus thuringiensis alteró el patrón de respuesta funcional de las larvas de segundo y tercer estadio de Ceraeochrysa cinctapero no comprometió la capacidad depredadora general de la crisopa sobre los recién nacidos de Spodoptera frugiperdaLos resultados respaldan el uso combinado del depredador y el producto microbiano en programas de manejo integrado para el gusano cogollero.

La investigación evaluó larvas de primer, segundo y tercer estadio de Ceraeochrysa cincta alimentado con recién nacidos de Spodoptera frugiperdaParte de la presa recibió una dieta artificial tratada con un bioinsecticida formulado con Bacillus thuringiensis subsp. TolworthiEl estudio utilizó análisis de respuesta funcional para medir el consumo de presas a diferentes densidades.

Los científicos realizaron los bioensayos en el Laboratorio de Biología y Cría de Insectos de la FCAV/Unesp, en Jaboticabal, São Paulo. Los insectos se mantuvieron a una temperatura de veinticinco grados Celsius, con una variación de dos grados Celsius, una humedad relativa del setenta por ciento, con una variación del diez por ciento, y un fotoperiodo de doce horas.

Dieta artificial

Recién nacidos de Spodoptera frugiperda Las plantas utilizadas en el tratamiento con Bt recibieron una dieta artificial tratada durante veinticuatro horas. El producto se aplicó según la dosis de campo recomendada por el fabricante de mil mililitros por hectárea. El cálculo consideró un volumen de pulverización de doscientos litros por hectárea, equivalente a cinco mililitros por litro.

En el experimento, los investigadores ofrecieron de dos a sesenta y cuatro larvas de Spodoptera frugiperda para larvas de primer estadio de Ceraeochrysa cinctaPara los estadios larvarios segundo y tercero, las densidades variaron de dos a ciento veintiocho larvas. Cada densidad tuvo diez réplicas. Cada réplica recibió una larva depredadora. Antes de los bioensayos, los depredadores fueron privados de alimento durante veinticuatro horas.

Resultados del experimento

Las larvas de primer estadio mostraron una respuesta funcional de tipo III tanto en el tratamiento control como en el tratado con Bt. Este patrón indica una curva sigmoidal, con un menor consumo a bajas densidades y un mayor consumo a densidades más altas. Según el estudio, este comportamiento podría reflejar limitaciones en la detección o manipulación de presas en los primeros estadios larvarios.

Las larvas de segundo y tercer estadio mostraron una respuesta funcional de tipo I en el grupo control. En estas condiciones, el consumo aumentó linealmente con la densidad de presas. Cuando las presas recibieron Bt, ambos estadios larvarios pasaron a una respuesta funcional de tipo III. Este cambio indica una alteración en el patrón de interacción depredador-presa tras la exposición de la oruga al bioinsecticida.

Tasa de ataque

La tasa de ataque alcanzó sus valores máximos en el primer y tercer estadio larvario en el tratamiento de control. La exposición de las presas a Bt redujo la tasa de ataque en estos dos estadios. En el segundo estadio, no hubo diferencias significativas entre el tratamiento de control y el de Bt. El tiempo de manipulación no varió entre los estadios ni entre los tratamientos.

El consumo de presas aumentó con la densidad en todos los estadios y tratamientos. Las larvas de primer estadio consumieron menos presas tras la exposición a Bt. Las larvas de segundo y tercer estadio mantuvieron niveles de consumo similares en ambos tratamientos, especialmente a densidades medias y altas.

Efecto del bioinsecticida

Los resultados indican un mayor efecto del bioinsecticida en los primeros estadios de larvas. Ceraeochrysa cinctaLos estadios más avanzados conservaron el rendimiento depredador en Spodoptera frugiperda...incluso después de una exposición indirecta al producto. Para los investigadores, la etapa de desarrollo del depredador y el estado de la presa deben tenerse en cuenta en la evaluación de los programas de manejo integrado de plagas que utilizan insecticidas microbianos y enemigos naturales.

El estudio apunta a posibles alteraciones en la calidad, movilidad o señalización química de las presas después de la ingestión de Bacillus thuringiensisEstos factores pueden modificar el encuentro y la captura por parte de la larva depredadora. El estudio no midió directamente estos mecanismos. Los científicos recomiendan realizar evaluaciones adicionales con observaciones del comportamiento y rangos más amplios de densidad de presas.

El trabajo fue realizado por Sarah C. da Silva, Danrley da R. Pacheco, Isabela C. de O. Pimenta, Dagmara G. Ramalho y Sergio A. De Bortoli.

Puede encontrar más información en doi.org/10.37486/2675-1305.ec08014

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