Inicia cultivo de parcelas para pruebas de productividad para la 37ª Muestra Rural
Evento está programado para el período del 10 al 14 de febrero de 2025, en Cascavel, en el oeste de Paraná
Un estudio coordinado por el Centro de Socioeconomía y Planificación Agrícola (Epagri/Cepa) muestra que el principal componente del costo de la producción de arroz en Santa Catarina es nuevamente el arrendamiento de tierras. En la cosecha 2023/2024, alrededor del 57,10% de la superficie plantada con el cereal fue arrendada o cultivada en régimen de asociación. Según la economista y analista de Socioeconomía y Desarrollo Rural de Epagri/Cepa, Glaucia Padrão, este tipo de sistema de producción es común en la cultura, pero ha cobrado mayor importancia en los últimos años y ha sido uno de los responsables por el aumento de los costos de producción.
Epagri/Cepa sigue la evolución del coste de producción de referencia del arroz desde 2019. Esta información está disponible en el sitio web del Observatório Agro Catarinense. En el período de 2019 a 2023, el costo de arrendar una hectárea para la siembra de arroz, en valores nominales, prácticamente se duplicó. Pasó de aproximadamente R$ 2,1 a R$ 4,1 por hectárea, un aumento de más del 95%. Para la cosecha 2024/2025, se estima otro aumento significativo de este valor, que debería alcanzar los 5,3 mil reales por hectárea, según datos recogidos por Epagri/Cepa en julio.
Según ella, un aspecto que se ha observado es que, en general, las áreas arrendadas alcanzan una productividad promedio menor que las de propiedad del productor. Una de las posibilidades de este resultado es la degradación del suelo, el cual no recibe cuidados permanentes; otra es que, al aumentar la superficie, algunos productores optan por un paquete tecnológico más barato, ya que el monto total de recursos invertidos es mayor.
Según el economista, las razones del crecimiento de la participación del arrendamiento en el área sembrada de arroz, en Santa Catarina, son diversas. Una vez finalizada la cosecha 2023/2024, los agentes de extensión de Epagri administraron un cuestionario a varios productores en el que, entre otras preguntas, se investigaban los motivos del arrendamiento. “Somos conscientes de que las razones son diversas, pero en la mayoría de las situaciones no parece haber una evaluación en profundidad de la rentabilidad potencial con o sin áreas de arrendamiento”, explica Glaucia.
Entre las razones esgrimidas por los agricultores está el aumento de los costos de producción. Esto se debe a que, ante menores márgenes de ganancia, algunos productores buscan aumentar el volumen producido y, de esta manera, mejorar su posición en el mercado. En otras palabras, el coste de producción es una de las razones y también uno de los factores que influyen en el arrendamiento.
Glaucia explica que otro motivo es la dilución de los costes fijos, especialmente con el mantenimiento de maquinaria. “Aunque la maquinaria permanezca parada, hay un costo de mantenimiento, por lo que es más ventajoso utilizar estos equipos para la producción”, afirma. Finalmente, también se señala como motivo de arrendamiento la salida de productores de la actividad, ya que proporciona áreas ya preparadas para el cultivo de arroz.
Para el economista, hay que considerar tres aspectos a la hora de decidir si arrendar o no un área para plantar. El primero es evaluar si existen activos (maquinaria y equipo) subutilizados que justifiquen la dilución de costos. El segundo es la productividad promedio que alcanza el productor, ya que este es un factor que combinado con los precios permite una mayor o menor capacidad de pago del arrendamiento. Finalmente, es importante evaluar la proyección de precios para la cosecha. Estos valores pueden cambiar, pero la proyección ayuda, al menos, a evaluar el riesgo que el agricultor está dispuesto a asumir.
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