La aplicación de rizobacterias aumenta la diversidad del microbioma del suelo, revela un estudio
La investigación fue realizada en colaboración entre Embrapa Meio Ambiente y la Universidad de Delaware, en Estados Unidos
El Índice de Poder Adquisitivo de Fertilizantes (IPCF) de agosto de 2024 cerró en 1.11, manteniéndose estable con relación a julio. El resultado refleja la caída del precio de las materias primas y de algunos fertilizantes.
En el caso de las commodities, la caída fue de 2,23% para el maíz y de 2,16% para la soja. En fertilizantes hubo una reducción promedio del 1,15%. La caída estuvo liderada por el precio del cloruro de potasio (KCl) del 3,30%, seguido del precio de la urea del 2,92%. El fosfato monoamónico (MAP) y el superfosfato simple (SSP) tuvieron subas del 0,2% y 2,24%, respectivamente, pero no fueron suficientes para revertir la caída del promedio general del mes.
Cifras del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) revelan optimismo con la cosecha americana. En Brasil y en toda Sudamérica las proyecciones también se mantienen positivas, con ajustes en la segunda cosecha. El mercado sigue atento a la siembra de soja en Brasil, que debería comenzar en los próximos días. Las escasas lluvias en algunas regiones del país podrían retrasar el cultivo. Todo este escenario ejerce presión sobre los precios de la soja y el maíz. En agosto, se produjeron algunos repuntes positivos impulsados por la apreciación del dólar, que permitieron que algunas negociaciones en reales (R$) fueran más ventajosas. Durante el período, la moneda estadounidense osciló alrededor del 0,2% en un momento de mayor preocupación por el déficit de las cuentas internas brasileñas y de incertidumbre global provocada por la tensión en el escenario electoral estadounidense.
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