Copercampos lanza un proyecto de agricultura regenerativa.

La iniciativa cuenta con el apoyo técnico de Bayer y también tiene como objetivo medir la huella de carbono.

04.05.2026 | 14:09 (UTC -3)
Felipe Gotz

Copercampos dará un nuevo paso en su estrategia de sostenibilidad mediante la implementación, con el apoyo técnico de Bayer, de un proyecto integral centrado en la medición de su huella de carbono, la recomendación e implementación de prácticas de agricultura regenerativa y la cuantificación del secuestro de carbono en el suelo. La iniciativa involucrará a empleados, equipos técnicos y diferentes etapas de la cadena de producción, conectando cultivos, industria y producción animal.

El proyecto nació con objetivos claros: reducir las emisiones en los procesos de producción, aumentar las reservas de carbono en el suelo, fortalecer la imagen de la cooperativa como referente ambiental y generar oportunidades económicas mediante productos bajos en carbono. Además, abre el camino para la participación en mercados más exigentes, como los combustibles de aviación sostenibles y los programas de descarbonización.

La propuesta contempla una evaluación inicial de aproximadamente 6 hectáreas —que comprenden 4.800 hectáreas de soja y 1.200 hectáreas de maíz—, incluyendo la recopilación de datos de campo, análisis de laboratorio, inventario de emisiones y una auditoría realizada por un tercero independiente.

El trabajo se realizará mediante una plataforma digital para medir, reportar y verificar datos, recopilando información agronómica, ambiental y productiva, lo que permitirá una trazabilidad completa de las operaciones. Con base en estos datos, se recomendarán prácticas regenerativas, se brindará apoyo técnico y se realizará un seguimiento a lo largo del tiempo para verificar los resultados.

Los pasos previstos incluyen:

  • participación y registro de productores;
  • Evaluación socioambiental y análisis de la deforestación;
  • Recolección y análisis de carbono en el suelo;
  • Cálculo de la huella de carbono;
  • Auditoría y elaboración de informes;
  • Seguimiento continuo de las prácticas regenerativas.

Beneficios productivos y económicos

La adopción de prácticas regenerativas tiende a aumentar el contenido de carbono del suelo, mejorar la fertilidad y contribuir a la productividad, al tiempo que reduce las emisiones. El proyecto también permitirá una mayor generación de CBIO (Certificados Brasileños de Biocombustible) y una diferenciación comercial a través de productos con bajas emisiones de carbono, como granos, etanol, DDG (granos secos de destilería), alimento para animales y carne de cerdo.

Otro beneficio potencial es el acceso a mercados de alta gama y a programas internacionales de descarbonización, como las certificaciones relacionadas con el combustible de aviación sostenible, lo que aumenta el valor añadido del producto final del miembro.

Esta iniciativa abarcará toda la cadena de producción de Copercampos, desde la agricultura hasta el procesamiento industrial, incluyendo el almacenamiento, la producción de piensos, la cría de cerdos y el sacrificio, conformando una cadena trazable y con bajas emisiones de carbono.

“Con esto, Copercampos pasa de un modelo de sostenibilidad puntual a un sistema estructurado de gestión del carbono, alineado con las exigencias globales de la agricultura. El proyecto debería posicionar a la cooperativa y a sus miembros en un escenario de producción cada vez más valorado por sus indicadores ambientales comprobados, transformando la sostenibilidad en una oportunidad de ingresos y competitividad en el mercado internacional”, subraya el responsable de asistencia técnica, Fabrício Jardim Hennigen.

Compartir

Newsletter Cultivar

Reciba las últimas noticias sobre agricultura en su correo electrónico

acceder al grupo de whatsapp