Precio mínimo de la uva industrial sube R$ 1,80 el kilo.
El precio mínimo sirve como referencia para la plantación.
En el campo, cada cultivo enfrenta desafíos específicos que exigen una mayor atención al cuidado del mismo. Es precisamente en este momento que el productor necesita estar más atento para evitar pérdidas de productividad. El café, la caña de azúcar, la soja y los cítricos atraviesan etapas críticas de desarrollo, marcadas por una mayor presión de plagas y enfermedades, y un manejo nutricional crucial para garantizar buenos resultados.
Ante este escenario, la Cooperativa de Productores Rurales (Coopercitrus) está llevando a cabo la campaña “Más Protección – Plaguicidas en el Momento Adecuado”, una iniciativa estratégica que se desarrolla en todas las Unidades de Negocio durante el mes de diciembre, ofreciendo a los asociados plaguicidas como herbicidas, insecticidas, fungicidas, productos biológicos, soluciones de nutrición foliar, así como todo el apoyo técnico y orientación a través del equipo de la cooperativa.
Uno de los aspectos más destacados es la condición de pago solo en febrero de 2026, lo que proporciona al productor una mejor planificación financiera y tranquilidad en el campo. "Estamos cerrando el año, pero en diciembre Coopercitrus está preparando una campaña especial para el grupo de plaguicidas. Se trata de condiciones especiales con una fecha límite para que cada miembro pueda organizar y programar el tratamiento de su cultivo", afirma el director general de Coopercitrus, Fernando Degobbi.
Ante estos desafíos que surgen precisamente en los momentos más críticos de cada cultivo, los productores necesitan confiar en soluciones seguras y eficientes, aplicadas en el momento oportuno. Los pesticidas, los productos biológicos y las tecnologías de manejo garantizan protección, estabilidad y un alto rendimiento en el campo.
Café
En el cultivo del café, el período actual, correspondiente a la fase de expansión del fruto, es extremadamente sensible, ya que todas las intervenciones realizadas en esta etapa influyen directamente en el potencial productivo y la calidad de la siguiente cosecha. En regiones con mayor humedad y temperaturas templadas, se debe intensificar la atención debido a las condiciones favorables para el desarrollo de patógenos. El manejo fitosanitario debe realizarse de forma preventiva o correctiva, centrándose en las principales enfermedades de este período, como Phoma y el tizón de halo.Pseudomonas syringae pv. garcía), óxido (Hemileia vastatrix) y cercosporiosis (Cercospora coffeicola). Paralelamente, la presión de las plagas, especialmente los minadores de hojas (Leucoptera cafellaEsto requiere un seguimiento constante y una intervención dentro de los niveles de daño económico.
Cultivos con antecedentes de broca del café (Hipotenemus hampeiEsto también requiere un control inmediato para prevenir el establecimiento de nuevas generaciones y pérdidas de calidad. Para mitigar los efectos del estrés climático estacional típico y favorecer la fisiología vegetal, se recomienda la adopción de bioestimulantes, aminoácidos y fuentes equilibradas de nutrición vegetal, con el objetivo de promover la expansión celular, el mantenimiento foliar, una mayor tolerancia al estrés y favorecer la formación de grano. En zonas diagnosticadas con nematodos, la intervención debe realizarse con prontitud, siguiendo estrategias de manejo químico o biológico integradas en el programa nutricional del cultivo.
Caña de azúcar
Durante este período, el cañaveral sufre una gran presión por el ataque de plagas, como el salivazo y el barrenador, así como por enfermedades foliares como la roya y la raya roja. Además, es la época de pleno desarrollo del cañaveral. Por lo tanto, un control eficaz de plagas y enfermedades es fundamental para la calidad y el desarrollo del cañaveral. El uso de nutrición foliar, aminoácidos y bioestimulantes ayuda a aumentar la productividad.
Soja
En esta etapa, el cultivo de soja requiere una pulverización eficiente, una cobertura completa de la planta y un manejo cuidadoso para evitar los claros que favorecen la aparición de enfermedades tardías durante el período cálido y húmedo, que afectan principalmente la parte inferior de la planta. Los productores que no se preparan con antelación pueden enfrentar mayores costos de control y una disminución del potencial de rendimiento del cultivo.
agrios
En diciembre, la naranja Valencia se encuentra en la etapa de desarrollo y llenado del fruto, una fase crucial para garantizar la calidad. En cuanto a las plagas, incluso con condiciones climáticas desfavorables, el ácaro de la leprosis de los cítricos sigue siendo difícil de controlar. El monitoreo frecuente y la rotación de grupos químicos con diferentes mecanismos de acción son esenciales para reducir el riesgo de resistencia y mejorar la eficacia del control. En cuanto a las enfermedades, la temporada de lluvias aumenta la incidencia de la mancha negra y el cancro cítrico, lo que favorece nuevas infecciones. En zonas que aún están en floración, puede aparecer el tizón de la flor, que requiere atención.
Nutrición foliar – División celular: calcio, boro y zinc para una buena división celular y crecimiento inicial. Expansión celular y desarrollo del fruto: potasio, magnesio, boro y calcio para el tamaño, el relleno y la firmeza de la cáscara. La nutrición foliar es aún más importante durante la temporada de lluvias, cuando la absorción es mayor, fortaleciendo la planta para afrontar una posible sequía posterior. Biológicos y pesticidas: productos a base de Beauvería e isaria Estas son buenas opciones dentro del manejo integrado de plagas, ya que ayudan a controlar el psílido y el ácaro de la leprosis de los cítricos. Protegerlos ahora garantiza una fruta más sana, firme y de mejor calidad hasta la cosecha.
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