Las nuevas normas amplían el control sobre los biocombustibles.
El proyecto de ley aprobado prevé sanciones más severas y recursos para la supervisión del sector.
La Asociación Brasileña de Industrias de Tecnología de Nutrición Vegetal pasará a llamarse Asociación Brasileña de Industrias de Tecnología de Producción Vegetal, conservando el acrónimo Abisolo. Este cambio de nombre consolida un proceso de evolución institucional que comenzó en 2023, cuando la organización amplió oficialmente su ámbito de actividades y empezó a representar a nuevos segmentos del sector de insumos agrícolas.
El año pasado, Abisolo incorporó insumos y coadyuvantes de origen biológico a la gama de tecnologías que ya representa la organización, la cual incluye fertilizantes minerales, organominerales y orgánicos, biofertilizantes, acondicionadores de suelo de base orgánica, remineralizadores y sustratos vegetales. Esta expansión responde a la demanda de las empresas miembro y a la transformación del mercado, cada vez más impulsado por soluciones integradas, innovadoras y sostenibles.
Según Roberto Levrero (en la foto), presidente del Consejo Deliberativo de Abisolo, el nuevo nombre refleja con mayor precisión el papel que desempeña la organización. «Abisolo ha dejado de representar únicamente la nutrición vegetal en el sentido más estricto y ha comenzado a operar de forma más amplia, abarcando tecnologías que impactan directamente en toda la producción vegetal. El cambio de nombre es una consecuencia natural de la evolución de nuestro ámbito de actuación y la maduración del sector, reafirmando nuestro compromiso con la productividad inteligente», afirma.
Como parte de este movimiento, la organización también cuenta con comités internos dedicados específicamente a los segmentos de insumos y coadyuvantes de base biológica, con especial énfasis en el desarrollo de propuestas técnicas y regulatorias. Esta iniciativa busca contribuir al avance de un marco regulatorio moderno que brinde seguridad jurídica a las industrias y previsibilidad a los productores rurales.
“El crecimiento de estos segmentos ha atraído importantes inversiones, pero aún enfrenta importantes lagunas regulatorias. Nuestro papel, como entidad representativa, es promover el diálogo técnico con las autoridades públicas y colaborar para que la regulación se mantenga al ritmo de la innovación y la realidad del sector”, concluye Levrero.
Reciba las últimas noticias sobre agricultura en su correo electrónico