La elección de fungicidas puede marcar la diferencia en la productividad de la soja
Los resultados indican una eficacia superior de Onmira active
La elección de la fecha de siembra de la soja no implica costos para el productor y modifica el potencial productivo y la disponibilidad de agua durante todo el ciclo de desarrollo. Además, es una estrategia para minimizar el riesgo de pérdida de productividad por estrés.
La definición de un método que permita distinguir entre estas dos fuentes de variación en la productividad del cultivo de soja es de gran utilidad para productores y consultores, ya que permite definir las estrategias a adoptar para minimizar las pérdidas.
Esencial para el crecimiento y desarrollo de las plantas de maíz y girasol, el nitrógeno es sumamente importante para ambos cultivos. Por ello, es importante determinar las dosis de fertilizante de este elemento de forma equilibrada, que a la vez favorezcan aspectos de productividad y también sean económicamente viables.
El uso de Trichoderma spp y otros elicitores puede contribuir a la inducción de resistencia en las plantas de trigo, resultando en un aumento de la productividad y una disminución de la severidad de las enfermedades que afectan el cultivo.
La fertirrigación es uno de los métodos más avanzados y eficientes de aplicación de fertilizantes que garantiza la nutrición directamente a la zona radicular del cultivo durante todo el período de crecimiento.
Cuando hablamos de suministrar nutrientes para el maíz fuera de temporada, el agricultor puede ir mucho más allá del manejo tradicional donde se utilizan fuentes convencionales de fertilizantes y aumentar aún más la productividad de su cultivo.
El manejo de la fertilización es una estrategia eficiente, tanto desde el punto de vista técnico como operativo, cada vez más importante en los resultados productivos de los retoños de caña de azúcar.