Tecnologías para una aplicación completa y exitosa

14.07.2025 | 15:45 (UTC -3)

La elección del método de aplicación depende de varios factores, como el tipo de cultivo, el objetivo biológico, las condiciones ambientales y las características específicas de los productos fitosanitarios utilizados. Los productos fitosanitarios pueden aplicarse de tres maneras principales: sólido, líquido y gaseoso. El líquido es el método más utilizado debido a su versatilidad y eficacia para cubrir las áreas tratadas. 

En la aplicación líquida, el producto formulado (herbicida, fungicida o insecticida) suele diluirse en agua para aumentar su volumen y mejorar su dispersión en la zona tratada, ya que el producto fitosanitario está presente en altas concentraciones en el envase original. La elección de la formulación y el método de aplicación adecuados influye directamente en el éxito del manejo fitosanitario.

Composición

La composición del producto formulado está compuesta por: ingrediente activo (IA): que proporciona efectividad en el control de plagas, enfermedades y malezas; ingredientes inertes: sustancias que no reaccionan con los demás componentes de la mezcla, pero son muy importantes para mantener la estabilidad de las partículas dispersas en la formulación; y adyuvantes: que tienen como objetivo activar, mantener o mejorar el desempeño de los productos durante el proceso de aplicación y/o cuando la gota llega al objetivo.

Formulaciones para aplicación líquida

Existe una amplia variedad de formulaciones para aplicación líquida.

Algunas formulaciones, clasificadas como “convencionales”, se basan en tecnologías más antiguas que aún están disponibles y representan el mayor número de productos aplicados a los cultivos.

Sin embargo, existe un movimiento constante hacia el desarrollo de formulaciones con menor impacto ambiental, buscando reducir la cantidad aplicada y los residuos, mejorar la seguridad en el uso y la facilidad de eliminación cuando sea necesario.

La nueva generación de productos fitosanitarios formulados tiende a eliminar los disolventes (emulsiones acuosas o microemulsiones); sustituir los polvos por suspensiones concentradas o gránulos dispersables en agua, formulaciones con más de un ingrediente activo; y controlar la velocidad de liberación y focalización mediante técnicas de encapsulación o TS (tratamiento de semillas).

La importancia del agua

El agua (disolvente universal y complejo), utilizado para diluir los productos formulados, es el vehículo más importante para el transporte de los productos fitosanitarios en pulverizaciones.

Las diluciones son dinámicas, hasta un punto de equilibrio, que dependerá de algunos factores, como la calidad del agua utilizada para el abastecimiento, la cantidad de agua utilizada para la dilución y la composición de la solución utilizada para aplicar los productos fitosanitarios.

La calidad puede verse afectada físicamente debido a diversos residuos que pueden encontrarse en el agua recolectada, como arcillas y materia orgánica en suspensión, que pueden obstruir filtros y boquillas en el sistema hidráulico de pulverización, reduciendo la capacidad operativa de los pulverizadores, la vida útil de los componentes del circuito hidráulico y la distribución del producto fitosanitario en toda el área tratada.

Químicamente, los cationes disponibles, el pH y la conductividad eléctrica pueden interferir con la estabilidad de las partículas dispersas en el jarabe y la degradación de las moléculas.

La cantidad de agua utilizada en las preparaciones de jarabe es de gran importancia, ya que cada formulación tiene una característica de solubilidad específica que debe seguirse, considerando el solvente agua.

Incompatibilidad física relacionada con la reducción del volumen de pulverización
   Incompatibilidad física relacionada con la reducción del volumen de pulverización  
Compatibilidad física con mayor volumen de pulverización.
   Compatibilidad física con mayor volumen de pulverización.  

Concentraciones adecuadas

La tendencia a reducir el volumen de pulverización (para reducir el consumo de agua y aumentar la capacidad operativa del pulverizador) resulta en una mayor concentración de los productos formulados en el pulverizador, ya que la reducción se produce únicamente en el portador (agua), manteniendo así la dosis recomendada de producto fitosanitario. La concentración de productos fitosanitarios, resultante de la reducción de agua, tiende a alterar las características químicas del pulverizador, generando inestabilidad de las partículas e incompatibilidades físicas.

La mezcla de pulverización puede estar compuesta por un solo producto formulado y/o más de un producto, en el caso de mezcla en tanque (el más comúnmente utilizado).

Al mezclar productos de más de una formulación en un tanque, se recomienda que esta mezcla se realice siguiendo técnicas conocidas y actuales, tal como se documenta en referencias científicas.

La diversidad de métodos para preparar mezclas para pulverización en el campo genera problemas de estabilidad e incompatibilidades entre productos, lo que interfiere con la concentración y el efecto biológico.

Las incompatibilidades, en general, ocurren químicamente (no observables) y físicamente, formándose precipitados, cristales, aglomerados, etc.

Mezcla de productos fitosanitarios
   Mezcla de productos fitosanitarios  
Agitación en el tanque de pulverización
   Agitación en el tanque de pulverización  

Secuencia para agregar los productos

La secuencia en la que se añaden los productos formulados al tanque es el factor principal en la preparación de estas soluciones, junto con una agitación constante e ininterrumpida durante la preparación y la aplicación.

El orden recomendado para agregar las formulaciones se basa en su afinidad por el agua, siendo los sólidos insolubles, las suspensiones, las emulsiones y las formulaciones altamente solubles (formulaciones de nueva generación) las más comunes.

adyuvantes

Los coadyuvantes deben incluirse según sus características, los aceites según los criterios de emulsión, los estabilizadores y tensioactivos, entre los productos inmiscibles y quelantes, y los correctores de pH al inicio de la preparación, con el fin de acondicionar la mezcla de pulverización para una mejor solubilidad y funcionalidad de los productos.

También se recomienda realizar una prueba en botella con los productos fitosanitarios que se aplicarán, que consiste en mezclar estos productos en una proporción menor para evitar incompatibilidades en un volumen mayor.

La elección de los coadyuvantes se determina según su función, y estos pueden mejorar el rendimiento del producto cuando llega al objetivo (dispersantes, agentes humectantes, adhesivos y penetrantes) y mejorar el proceso de pulverización (reductores de espuma y deriva, dispersantes, emulsionantes, acidificantes/amortiguadores y compatibilizantes).

Mezcla de plaguicida con incompatibilidad física frente a química, que afecta a partes del sistema hidráulico del pulverizador.
Mezcla de plaguicida con incompatibilidad física frente a química, que afecta a partes del sistema hidráulico del pulverizador.  

Tecnología de aplicación

Por definición, la tecnología de aplicación consiste en el uso del conocimiento científico para la correcta colocación del producto en el área objetivo, en la cantidad necesaria, de forma económica y con mínima contaminación de otras áreas. El uso eficaz y seguro de productos fitosanitarios es esencial para el manejo sostenible de los cultivos, lo que requiere un profundo conocimiento de las formulaciones y la preparación adecuada de las soluciones fitosanitarias. Esto proporciona mayor estabilidad y compatibilidad molecular, lo que se traduce en una mayor eficacia en el control biológico, la protección del medio ambiente y la seguridad alimentaria.

Ana Beatriz Dilena Spadoni,

Marcelo da Costa Ferreira,

unesp

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