El seguimiento de las materias primas es una alternativa para ayudar a controlar la producción sucroenergética
Por Bernardo de Castro, presidente de la división Agricultura de Hexagon
La interrupción de la aplicación de agua por parte de los equipos de riego puede causar grandes y graves pérdidas a los productores, dependiendo de la etapa del cultivo regado. Prestar atención a los procedimientos de operación y mantenimiento previene estas pérdidas y evita otras.
Un enorme inconveniente para los regantes se produce cuando los equipos de riego mecanizado sufren una avería, lo que provoca la interrupción de la aplicación de agua, principalmente durante los períodos críticos del desarrollo de los cultivos. Este problema se agrava en los sistemas de alta frecuencia, como el de pivote central, que aplican niveles de agua reducidos, suficientes para sustituir un consumo diario o de algunos días. Por lo tanto, no existe una cantidad significativa de agua disponible almacenada en el suelo, que pueda satisfacer la demanda hídrica durante el periodo en que el sistema esté inoperativo, especialmente en suelos más arenosos, con menor capacidad de retención de agua disponible para los cultivos.
Para reducir la posibilidad de accidentes e interrupciones operativas en equipos de riego por aspersión de pivote central mecanizados, se recomienda observar cuidadosamente algunos procedimientos relacionados con su operación y mantenimiento.
Durante tormentas con descargas eléctricas, se debe evitar el acercamiento de personas al equipo, ya que constituye un eficiente sistema de puesta a tierra y, en zonas planas, representa un punto alto del campo, lo que puede favorecer la atracción de rayos. Asimismo, se debe prohibir el acceso de niños o personas irresponsables al equipo. Es común subestimar los accidentes que la operación intermitente y la velocidad de viaje reducida pueden causar entre personas desinformadas.
También es necesario estar atento a los vehículos y otros materiales que puedan obstruir el recorrido del equipo. El par disponible en las ruedas motrices suele ser suficiente para superar obstáculos de diferentes dimensiones y causar grandes daños. Si existe una alternativa a trasladar el equipo a otras áreas, es importante evitar arrastrarlo a través de canales o tuberías superficiales, líneas aéreas de transmisión eléctrica, edificios y otros obstáculos que puedan dañar el equipo o causar accidentes. Las líneas de transmisión de energía eléctrica en zonas cercanas al alcance de los equipos deberán estar enterradas, señalizando adecuadamente su ubicación.
El agua aplicada por un pivote central no debe llegar a caminos rurales, municipales y carreteros, con o sin pavimentación, por el riesgo de provocar graves accidentes de tránsito. También se debe evitar el contacto con el agua de aspersores que operan a presiones más altas, como los cañones hidráulicos instalados al final de las líneas laterales, y especialmente cuando hay productos químicos disueltos en el agua. En este caso, estos productos no deben exceder la superficie cultivada.
Los motores y generadores deben funcionar dentro de los límites recomendados por los fabricantes. Tanto las velocidades muy bajas como las excesivas aumentan el desgaste y reducen la vida útil de estos componentes. Periódicamente, es necesario evaluar si existen tuercas y tornillos flojos o faltantes y otras evidencias que podrían conducir a un posible colapso estructural.
También se debe evaluar sistemáticamente la precisión de los manómetros, especialmente en sistemas que no utilizan reguladores de presión en los aspersores. También es necesario revisar periódicamente los equipos para evaluar el estado operativo de los aplicadores de agua (aspersores, pulverizadores, etc.) intentando desatascar o reemplazar las unidades dañadas. Una boquilla obstruida a 400 m del punto de giro puede comprometer la productividad de 1,5 hectáreas de cultivo. Es muy importante señalar que cada boquilla está dimensionada específicamente para su posición en la línea lateral, es decir, el reemplazo de la boquilla se debe realizar de acuerdo al dimensionamiento realizado previamente.
Otro procedimiento importante para el mantenimiento del sistema es observar, especialmente, en las partes más alejadas del punto central, la aparición de escurrimientos superficiales provocados por una excesiva tasa de aplicación de agua.
No es difícil, aunque sí laborioso, determinar con precisión la uniformidad de la distribución del agua en un pivote central. La prueba consiste en la instalación de una línea radial de colectores, espaciados cada 10 o 20 m, según el tamaño del equipo, cubriendo todo el radio de mojado. Elija una posición del equipo que corresponda a las condiciones operativas promedio en el área irrigada. Si no hay reguladores de presión instalados en los aspersores, se recomienda realizar pruebas adicionales en las posiciones de mayor pendiente e inclinación del área regada.
El procedimiento puede proporcionar una indicación satisfactoria de cómo se distribuye la cantidad de agua prevista en el diseño en el área irrigada y no pretende calcular los aspectos estadísticos de esta distribución. Es necesario considerar que los aspersores más alejados del centro se encargan de regar áreas proporcionalmente mayores. Como existe una gran variabilidad en las cantidades recolectadas, es importante identificar los aspersores correspondientes para promover una evaluación dimensional y operativa más cuidadosa de los mismos.
También se debe evaluar periódicamente el estado operativo de la estación de bombeo mediante la inspección de las lecturas de indicadores eléctricos como voltaje y amperaje.
Para los procedimientos de mantenimiento, se debe seguir estrictamente el programa recomendado por el fabricante. Para ello, el responsable debe estar familiarizado con los procedimientos de operación y mantenimiento, así como con las recomendaciones para su seguridad al realizar estos procedimientos.
La energía eléctrica, encargada de bombear y operar el sistema, debe desconectarse antes de iniciar el mantenimiento del equipo. En general, hay un interruptor disponible en el panel de control que puede ser activado por la persona de mantenimiento. Durante las pruebas operativas, es importante evitar el contacto de las manos y la ropa con las partes móviles del equipo, lo que puede provocar accidentes graves. No se deben utilizar escaleras metálicas para acceder al equipo durante los trabajos de mantenimiento, evitando así el riesgo de descargas eléctricas. Utilice preferentemente ascensores portátiles con protección lateral en la plataforma, o escaleras construidas con material aislante.
Al reparar el sistema eléctrico, las tres fases deben estar conectadas a tierra individualmente. Estos servicios especializados deben realizarse de acuerdo con las especificaciones del fabricante. Las reparaciones o el mantenimiento de componentes de alta o baja tensión deben ser realizados siempre por profesionales cualificados. Se recomienda realizar una inspección final por parte de un técnico competente, para evaluar la seguridad y estado de las conexiones, de acuerdo con los requisitos del concesionario para el suministro de energía eléctrica, antes de reiniciar la operación del equipo.
Otro factor importante es nunca utilizar gasolina o alcohol como agentes de limpieza, ya que pueden encenderse por la electricidad estática generada en el equipo. Si se detecta un cortocircuito en el sistema eléctrico, no debe haber contacto con el equipo y se debe llamar a un profesional competente para realizar la reparación.
Drenar la caja de cambios, examinar sus componentes, intentar sustituir posibles elementos dañados y el lubricante utilizado, además de examinar el estado de las articulaciones, el punto de pivote, los controladores de alineación, la presión y el estado de los neumáticos también son aspectos que necesitan atención especial.
Edmar José Scaloppi, FCA/UNESP
Artículo publicado en el número 155 de Cultivar Máquinas.
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