¿Por qué el período de barbecho de 2026 es el momento más importante para proteger la productividad de la soja?
Por Guilherme Lopes, de Sementes Goiás
La aparición de numerosas tecnologías para la soja y el maíz que promueven la tolerancia a algunos mecanismos de acción de los herbicidas ha contribuido a facilitar el manejo postemergencia en estos cultivos (Tablas 1 y 2). Sin embargo, con la aparición de malezas resistentes y difíciles de controlar, como la pata de gallina (Eleusine indica) y el amaranto (Amaranthus spp.), y el retraso en la introducción del control químico, muchos productores han optado por aplicar o utilizar dosis más altas de herbicidas, por encima de la recomendación de la etiqueta, lo que modifica la selectividad de la combinación soja-maíz.
Para ser selectivos, los herbicidas deben afectar el sitio de acción en la maleza o algún proceso metabólico en su conjunto, mientras que en el cultivo, el producto puede metabolizarse de forma que no cause fitotoxicidad. Algunos productos aplicados a ciertos cultivos agrícolas también pueden ser mal absorbidos o translocados de forma diferencial, lo que provoca una pérdida de acción tóxica incluso antes de que el herbicida alcance el sitio de acción.
La importancia de diversas tecnologías o eventos genéticos que promueven la tolerancia a más de un mecanismo de acción de herbicidas en entornos agrícolas es cada vez más evidente. Sin embargo, es importante destacar que el uso irracional de moléculas de herbicidas, derivado de numerosas aplicaciones, incrementa la presión selectiva sobre una población de malezas determinada. Esto indica que el uso indiscriminado de moléculas puede obstaculizar el manejo integrado de malezas, lo que tiende a acelerar, mediante la selección, el proceso de resistencia de ciertos biotipos.
Existen diversas recomendaciones para prolongar la eficacia del control químico de plagas, con el objetivo de retrasar la aparición de malezas resistentes a los herbicidas. Por ejemplo, es necesario utilizar herbicidas con diferentes mecanismos de acción. Comprender cómo funcionan las moléculas herbicidas ayuda a definir su uso, así como a diagnosticar problemas en su rendimiento y su relación con los síntomas de los daños causados.
Sin embargo, con la llegada de varias tecnologías introducidas recientemente en Brasil, existe la posibilidad de que aumenten los informes de plantas espontáneas de maíz o soja que presenten tolerancia, incluso a moléculas utilizadas principalmente en la desecación. Este problema plantea nuevos desafíos para los productores de soja y maíz, ya que exige una selección más racional de cultivares y una mayor atención al manejo químico.
La recomendación de ciertos herbicidas de preemergencia, como la clomazona, para el control de especies espontáneas que han emergido en un área de producción, puede resultar en una falta de fitotoxicidad en estas especies, causando daños solo a las plantas que emergieron después de la aplicación del producto, especialmente en dosis inferiores a las recomendadas en la etiqueta del producto.
En estas aplicaciones, el daño aún puede depender de las condiciones climáticas y agronómicas presentes durante el efecto del producto. La aplicación de otros ingredientes activos recomendados para uso preemergente puede provocar daños visibles en plantas ya emergidas, como ocurre con el uso de piroxasulfona y su característico efecto de enrollamiento de las hojas.
En cuanto a los productos recomendados para su aplicación post-emergencia en plantas espontáneas, es posible que no se produzcan daños significativos, incluso con productos graminicidas (como los inhibidores de la ACCasa) para el control de gramíneas, dependiendo de la dosis utilizada, factores ambientales (como la baja humedad relativa) y la etapa de aplicación en la planta objetivo. En etapas más avanzadas del desarrollo de la planta sometida a la aplicación de graminicidas, puede observarse una ligera decoloración, con tendencia a un tono violáceo, en las hojas de ciertas gramíneas, como el maíz; sin embargo, dependiendo del grado de daño, no se alcanzará la letalidad.
En cuanto al momento de aplicación, ciertos mecanismos de acción de herbicidas (como los inhibidores de Protox), recomendados tanto en preemergencia como en postemergencia, debido a su rápida absorción por las hojas, así como por estructuras como el coleóptilo, el hipocótilo y el epicótilo de las plántulas, pueden tener un efecto fitotóxico en plantas ya emergidas. Para los ingredientes activos con este mecanismo de acción, factores ambientales como la alta temperatura del aire pueden aumentar su eficacia. Sin embargo, en aplicaciones realizadas en plantas en una etapa avanzada de desarrollo, no se puede garantizar la muerte de la planta.
En resumen, es posible inferir algunas recomendaciones destinadas a establecer estrategias más eficaces para la aplicación de herbicidas, considerando los diversos escenarios de presencia de plantas espontáneas.
Entre estos, podemos destacar: la importancia de recomendar la desecación con el uso de ingredientes activos que sean efectivos contra plantas voluntarias, principalmente en tecnologías con tolerancia a herbicidas; el manejo con el uso de productos con acción residual, en la aplicación preemergente recomendada del cultivo de interés; la rotación de mecanismos de acción a lo largo de todo el ciclo del cultivo; y el uso de métodos que se interrelacionen con el control químico, favoreciéndolo, como el método cultural y el método mecánico.
* Por Higor Meirelles Trovo, Julyana Vasconcelos Barbosa (UniRV); Renán Souza Silva (Unesp)
Artículo publicado en el número 320 de la Revista Cultivar Grandes Culturas
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