Manejo de la desecación en el trigo

Por Benhur Schwartz Barbosa, Bianca Schwartz Barbosa (UFPel); Emanuela Garbin Martinazzo Aumonde (Furg); Tiago Zanatta Aumonde, Tiago Pedó (UFPel)

29.06.2026 | 09:36 (UTC -3)
Foto: Tiago Pedó
Foto: Tiago Pedó

El trigo (Triticum aestivum L.) es el principal cultivo de invierno en la región sur de Brasil, que es la mayor productora nacional de trigo. Además, considerando el aumento de la superficie sembrada de soja en el país en las últimas décadas, incluyendo la región sur, se dan situaciones en las que estos dos cultivos compiten en cuanto a la época de siembra. Esto ocurre porque el final del ciclo del trigo puede coincidir con el inicio del ciclo de la soja.

Ante este panorama, la desecación previa a la cosecha en cultivos de trigo puede reducir parcialmente esta competencia temporal. Según la literatura, los estudios indican que la desecación puede adelantar la cosecha de trigo hasta seis días. Este adelanto se produce porque la desecación implica la aplicación de un herbicida al final del ciclo de cultivo, lo que favorece la maduración uniforme de los granos. En este contexto, la desecación acelera el secado de los tejidos vegetales, adelantando la cosecha.

Sin embargo, a pesar de los beneficios operativos que puede generar la desecación previa a la cosecha, los productores aún se muestran reticentes a utilizar esta práctica, especialmente por las posibles pérdidas de productividad. Esta preocupación se debe a que una aplicación inadecuada de herbicidas antes de la cosecha puede, de hecho, causar pérdidas. Generalmente, dichas pérdidas ocurren cuando la aplicación se realiza en etapas inapropiadas o con dosis elevadas.

Por lo tanto, en el presente estudio se aplicaron diferentes dosis de glufosinato de amonio, un herbicida utilizado en la desecación, en la etapa 87 (etapa de pasta dura) de la escala de Zadoks, con el fin de evaluar sus efectos sobre la productividad del trigo.

metodología aplicada

El experimento se llevó a cabo durante la temporada de cultivo de 2023 en la ciudad de Canguçu (RS). El diseño experimental adoptado fue de bloques aleatorizados, siendo la dosis del herbicida el factor estudiado. Las dosis utilizadas fueron 0 ml/ha, 100 ml/ha, 200 ml/ha y 300 ml/ha de glufosinato de amonio (Glufosinato de Amonio 200 g/L SL), con cuatro repeticiones por tratamiento.

Las dosis se definieron según la etiqueta del producto, de la siguiente manera: 0 ml/ha, control (sin aplicación); 100 ml/ha, dosis inferior a la recomendada; 200 ml/ha, dosis recomendada; y 300 ml/ha, dosis superior a la recomendada.

El manejo agronómico se realizó según las recomendaciones para el cultivo. Las plantas se cosecharon manualmente y, posteriormente, los granos se secaron hasta alcanzar un 13 % de humedad. Luego, se pesaron los granos para determinar la productividad de cada tratamiento.

Los datos fueron sometidos a un análisis de varianza y, cuando resultaron significativos mediante la prueba F con una probabilidad del 5%, a una comparación de medias mediante la prueba de Scott-Knott (5%) y un análisis de regresión.

Resultados obtenidos

La aplicación a dosis de 100 ml/ha (baja) y 200 ml/ha (recomendada) no produjo pérdidas de productividad, manteniéndose equivalente al tratamiento control (sin aplicación). Estos resultados indican que el uso de glufosinato de amonio en la desecación previa a la cosecha puede realizarse de forma segura a estas dosis, permitiendo una cosecha más temprana sin comprometer la productividad. Cabe señalar que el herbicida se aplicó en la etapa 87 de la escala de Zadoks; por lo tanto, los datos se refieren específicamente a esa etapa. Las aplicaciones en diferentes etapas pueden presentar resultados distintos en cuanto a la productividad.

Por otro lado, la dosis de 300 ml/ha resultó en una reducción de la productividad del 20,2%, 20,9% y 21,9% en comparación con las dosis de 0 ml/ha, 100 ml/ha y 200 ml/ha, respectivamente (Figura 1). Esta reducción puede estar asociada con la interrupción de la remobilización final de asimilados del tallo a los granos. La aplicación se realizó en la etapa Z87, la fase de máxima acumulación de materia seca; sin embargo, las reservas vegetativas aún pueden contribuir en los días siguientes. Por lo tanto, la aplicación de la dosis más alta promovió una desecación acelerada del tejido, limitando el flujo final de asimilados e impactando negativamente la producción. Además, en tales circunstancias, las dosis altas pueden intensificar el estrés oxidativo y la degradación celular, reduciendo el peso del grano y, en consecuencia, la productividad.

Conclusión de los análisis

Las dosis de 100 ml/ha y 200 ml/ha de glufosinato de amonio aplicadas en la etapa Z87 no interfieren con la producción de grano de trigo. Por otro lado, la dosis de 300 ml/ha provoca una reducción de la productividad, como se observó en este estudio.

Por Benhur Schwartz Barbosa, Bianca Schwartz Barbosa (UFPel); Emanuela Garbin Martinazzo Aumonde (Furg); Tiago Zanatta Aumonde, Tiago Pedó (UFPel)

* Artículo publicado en el número 321 de la revista Cultivar Grandes Culturas

Compartir

Newsletter Cultivar

Reciba las últimas noticias sobre agricultura en su correo electrónico

acceder al grupo de whatsapp