La falta de acceso al crédito agrícola limita la mecanización de la agricultura familiar

Por Rodrigo Marques, Gerente de Postventa de Yanmar Sudamérica

11.10.2023 | 15:00 (UTC -3)

La agricultura familiar juega un papel crucial e irreemplazable en la industria agroindustrial brasileña. Es innegable que la mayor parte de los alimentos que llegan a la mesa de la población brasileña es resultado del trabajo incansable y dedicado de estos agricultores. Sin embargo, cuando analizamos el tema de la mecanización agrícola, nos damos cuenta de que esta relevancia muchas veces pasa desapercibida, y la falta de atención e inversión dedicada a este sector específico representa un vacío preocupante.

Además, incluso aunque Brasil sea reconocido mundialmente como un gigante en la producción agrícola, la agricultura familiar sigue siendo una base sólida que sustenta este impresionante edificio económico y alimentario. Sin embargo, la disparidad de recursos destinados a investigación y desarrollo destinados a la mecanización agrícola en este segmento sigue siendo una realidad. Por lo tanto, la inversión en investigación es una herramienta esencial para impulsar la innovación y adaptar las tecnologías agrícolas a las necesidades específicas de los pequeños y medianos productores rurales, pero esta es un área que aún necesita priorización.

Otro mercado que merece atención es el de los equipos agrícolas destinados a la agricultura familiar, que también enfrenta un desafío peculiar. La escasez de empresas dispuestas a explorar e invertir en este nicho específico es una realidad que merece ser destacada. Lo que notamos en el mercado es que la mayoría de las empresas del sector tienden a centrarse en máquinas y tecnologías dirigidas a grandes explotaciones y empresas agroindustriales, dejando un hueco considerable en el mercado para equipos y tecnologías más adecuados a las necesidades de la agricultura familiar. En este sentido, es crucial entender que la agricultura familiar no sólo es una parte esencial del pasado agrícola de Brasil, sino también un componente vital de su presente y futuro.

Por lo tanto, ignorar las necesidades de mecanización de este sector es descuidar un pilar fundamental de la economía y la alimentación brasileña. La principal causa de este problema radica en el limitado poder económico de los agricultores familiares. Esto ocurre porque la mecanización agrícola requiere un nivel mínimo de recursos para la adquisición, operación y mantenimiento de equipos, los cuales son necesarios para actividades como el cultivo, la siembra y la cosecha de productos agrícolas.

Como resultado, lo que notamos en el mercado es que existe una disparidad significativa entre las propiedades pequeñas y grandes, especialmente en términos de eficiencia de producción. Esto crea un ciclo en el que la agricultura familiar lucha por producir lo suficiente para su propia subsistencia y pierde la oportunidad de integrarse a las extensas cadenas productivas del agronegocio brasileño.

La falta de mecanización en la agricultura familiar también genera otros desafíos, como la baja productividad, el aumento de los costos de producción y el difícil acceso a los mercados. Estos factores, a su vez, afectan negativamente los ingresos de los agricultores familiares, obstaculizando su capacidad para ingresar a mercados competitivos y contribuyendo a la degradación ambiental.

Para superar estos importantes obstáculos, es crucial promover políticas públicas que faciliten ampliamente el acceso a la mecanización en la agricultura familiar. Estas políticas integrales deben diseñarse e implementarse con un enfoque en promover una transformación positiva y sostenible para este perfil de productores rurales. Esto implica, en primer lugar, la provisión de incentivos financieros sólidos, que incluyen líneas de crédito con tasas de interés altamente subsidiadas para la compra de maquinaria y equipo agrícola.

Pero no podemos dejar de subrayar que estos incentivos deben ser accesibles y adaptados a las realidades económicas de los agricultores familiares, permitiéndoles adquirir el equipamiento que necesitan, sin comprometer su estabilidad financiera. Además, la formación técnica es otro elemento fundamental para garantizar el éxito de la mecanización en la agricultura familiar.

Por lo tanto, también se deben implementar programas integrales de capacitación y desarrollo de capacidades, con el objetivo de permitir que los agricultores utilicen adecuadamente las tecnologías mecanizadas. Esta formación no sólo garantiza el manejo eficaz de las máquinas, sino que también promueve la seguridad de los trabajadores en el campo y la conservación de los equipos.

por Rodrigo Marqués, Gerente de Postventa en Yanmar Sudamérica

Compartir

Newsletter Cultivar

Reciba las últimas noticias sobre agricultura en su correo electrónico

acceder al grupo de whatsapp