La expansión de los bioinsumos requiere centrarse en la calidad

Por Álefe Borges, gerente de producto de Bionat

03.04.2025 | 16:38 (UTC -3)

Los insumos biológicos destinados a la producción agrícola están en rápida expansión, con un crecimiento significativo en Brasil. Se espera que el área tratada con bioinsumos en Brasil alcance 155,4 millones de hectáreas en la cosecha 2024/2025, lo que representa un aumento del 13% en comparación con la cosecha 2023/2024, en los principales cultivos del país, lo que refleja el reconocimiento de su importancia en la agricultura sostenible. El mercado de bioinsumos incluye inóculos fijadores de nitrógeno, promotores de crecimiento y solubilizadores de nutrientes, además de productos biológicos para el control de plagas y enfermedades, divididos en acaricidas, fungicidas, insecticidas y nematicidas microbiológicos. Este mercado creció un 15% en la cosecha 2023/2024, respecto a la cosecha anterior. Durante este período se vendieron aproximadamente R$ 5 mil millones, considerando el precio final al consumidor (CropLife Brasil 2024). Según FGVAgro, el área cultivada con bioinsumos en Brasil creció 50% entre las cosechas 2021/22 y 2023/24, destacando su creciente relevancia en la agricultura.

Con la Ley de Bioinsumos (Ley 15.070/2-24), se espera un impulso aún mayor al desarrollo y la innovación en bioinsumos. Brasil ya se destaca en el mercado global, pero aún enfrenta desafíos para ampliar su participación, especialmente cuando se trata de inversión en investigación y desarrollo de nuevas tecnologías. Por ello, las empresas innovadoras que invierten en I+D y en el lanzamiento de nuevas tecnologías en este mercado tienden a seguir creciendo, mientras que las empresas con activos comunes en el mercado pueden enfrentar más dificultades en el escenario de menores niveles de precios de los granos.

Si bien la adopción de bioinsumos es una tendencia creciente, es fundamental que los productores sean conscientes de la calidad de los productos disponibles en el mercado. La eficacia de los bioinsumos depende de procesos de producción rigurosos, investigación científica avanzada y una aplicación adecuada en el campo. No todos los productos disponibles tienen los mismos estándares de calidad e innovación, por lo que una selección cuidadosa es esencial para garantizar los mejores resultados en la agricultura. Vale la pena señalar que los microorganismos tienen un “CPF”, denominado cepas o aislados en las etiquetas y/o prospectos, lo que significa que el código indicado después del nombre de la especie dice mucho sobre qué beneficios realmente puede aportar ese microorganismo en función de sus características y enfoque de desarrollo tecnológico. En otras palabras, no debemos obsesionarnos con el nombre de la especie, sino también considerar la cepa o aislado y el propósito del producto.

El desarrollo de biofungicidas, bioinsecticidas, bionematicidas y promotores de crecimiento implica años de investigación y pruebas, para garantizar la eficiencia y seguridad, junto a varias instituciones públicas, como Esalq, Embrapa y UFV, en asociación con el sector privado. Las tecnologías avanzadas han permitido el perfeccionamiento de estas soluciones, proporcionando un mayor control de plagas y enfermedades, gracias al desarrollo acorde a los principios de control biológico que se deben seguir, teniendo en cuenta la concentración y dosis de los productos para cada objetivo.

Además de la calidad del producto, la capacitación de los agricultores también juega un papel crucial en el éxito de los bioinsumos. Los programas de educación y capacitación son esenciales para garantizar que los productores comprendan cómo funcionan estas soluciones y elijan tecnologías que estén en línea con los principios de alto rendimiento, utilizando bioinsumos de manera estratégica y efectiva con base en la elección correcta de la tecnología.

Frente a la creciente demanda de alternativas sostenibles, la elección consciente e informada de bioinsumos puede marcar la diferencia en la productividad agrícola, la preservación del medio ambiente y la seguridad alimentaria mundial. El mercado continúa evolucionando y el compromiso con la innovación y la sostenibilidad debe guiar el futuro de la agricultura orgánica.

*Por Alefe Borges, gerente de producto en Bionat

Compartir

Newsletter Cultivar

Reciba las últimas noticias sobre agricultura en su correo electrónico

acceder al grupo de whatsapp