Importancia de elegir el híbrido para el resultado del ensilaje.

Por Egon Henrique Horst, LongPing High-Tech

26.08.2024 | 09:52 (UTC -3)

Numerosos cultivos forrajeros tienen potencial para la conservación en forma de ensilaje, pero algunos atributos, como la alta productividad de la materia seca, han convertido al maíz en la principal opción para los productores de ensilaje.

Los costos de alimentación en sistemas ganaderos intensivos, ya sean propiedades lácteas o cárnicas, pueden alcanzar el 70% del total invertido, y por lo tanto contar con ensilaje a bajo costo es fundamental para seguir siendo competitivos en la cadena productiva. Es importante resaltar que el ensilaje a bajo costo no se hace ahorrando en insumos, la mayoría de las veces sucede todo lo contrario, es siendo asertivo en las inversiones en manejo y procesos que el productor tendrá mayores retornos productivos de su cultivo y, en consecuencia, un costo de ensilaje más eficiente por kilogramo de materia seca o Mcal de energía producida.

Uno de los factores que más incide en el retorno de la inversión del ensilaje de maíz es el híbrido cultivado. Actualmente, existen numerosos híbridos de maíz disponibles en el mercado, con diferentes características y potencial de rentabilidad. Hace unos años, los híbridos más adecuados para la producción de ensilaje eran aquellos que generaban mayor rendimiento de producción por superficie, con el objetivo de almacenar la máxima cantidad de alimento, independientemente de su calidad.

Pasaron otros años y ganaron espacio los híbridos aptos para cereales, dado que ésta es la fracción más energética del ensilaje, pero se prestó poca atención a la fracción vegetativa de la planta como constituyente del ensilaje.

Hoy en día sabemos que tanto los cereales como la fracción vegetativa necesitan aportar el máximo valor nutricional, proporcionando un mayor rendimiento animal. Por lo tanto, optar por híbridos que proporcionen mayores rendimientos energéticos por superficie, como toneladas de almidón y FND (fibra detergente neutra) digestible por hectárea, es la mejor opción.

Las estimaciones de “tonelada de leche por tonelada de materia seca” y “tonelada de leche por hectárea” obtenidas mediante el modelo Milk2006 o Milk2024 creado por investigadores de la Universidad de Wisconsin (EE.UU.) es otra forma habitual que han utilizado algunos técnicos y productores para evaluar híbridos. Si bien esta es una información importante para comparar semillas, no prescinde de la evaluación de los valores absolutos de rendimiento de materia seca, almidón y FDN digestible, siendo estas las variables que más contribuyen en la construcción de esas estimaciones. Creemos que elegir un híbrido basado en valores estimados compuestos como los propuestos por Milk2006 o Milk2024, donde las características de los insumos pueden ponderarse de manera diferente a la deseada por un productor individual, puede dejarlo por debajo de sus expectativas.

Además, es importante resaltar otros factores inherentes al híbrido al momento de su adquisición, tales como:

• ciclo de madurez híbrido;

• biotecnologías disponibles, tales como: resistencia a los principales herbicidas (glifosato y glufosinato de amonio, por ejemplo) y control contra los principales lepidópteros de los cultivos de maíz (barrenador del tallo; cogollero; oruga armígera; oruga negra -gusano de la hoja);

• estabilidad agronómica (emergencia en condiciones de estrés y tolerancia a la sequía, por ejemplo);

• resistencia genética a las principales enfermedades foliares y del oído;

• tolerancia al complejo de mollicutes y virus (CMV).

por Egon Henrique Horst, LongPing de alta tecnología

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