Cómo posicionar correctamente las carboxamidas contra las enfermedades de la soja.
El uso de estos productos, principalmente de forma preventiva y en mezcla con estrobilurinas y triazoles, minimiza el riesgo de tolerancia/resistencia fúngica.
La llegada del cultivo denso del algodón trajo numerosas ventajas, pero al proporcionar un microclima más húmedo y cálido entre las hileras, crea condiciones favorables para el hongo que causa la mancha de ramularia, además de dificultar la penetración de los fungicidas en el interior de la cubierta vegetal. . Mapear la acción de estos productos sobre la pérdida de hojas y la incidencia de enfermedades es esencial para guiar las decisiones de manejo.
El cultivo de algodón es una de las principales actividades agrícolas del estado de Mato Grosso, que actualmente es el mayor productor de algodón bruto del país, con el 57% de la producción nacional en la cosecha 2013/2014. Los cultivos normalmente se siembran con un espaciamiento convencional (0,90 m entre hileras). Sin embargo, a partir de la cosecha 2008/2009 se inició un nuevo sistema de cultivo con espaciamiento reducido entre líneas de siembra a 0,45m y rodales alcanzando hasta 240 mil plantas/ha. Este sistema presentó algunas ventajas, como la posibilidad de realizar una siembra tardía después de la cosecha de soja, y ganó espacio en el cultivo de algodón.
A medida que la siembra se vuelve más densa se pueden observar algunos cambios en el cultivo. Se destacan la reducción del ciclo de cultivo, que permite evitar el período crítico de ataque de plagas y enfermedades como la mancha de ramularia, sembrar un segundo cultivo después de cosechar el primero, menores aplicaciones de pesticidas agrícolas, menor inversión en fertilizantes nitrogenados cuando se siembra después de la soja. cosecha debido a los residuos que deja el cultivo.
Otro punto a considerar es que en este sistema el cierre de espacios entre hileras normalmente ocurre antes, brindando algunas ventajas como un mejor aprovechamiento de la radiación solar por el mayor índice de área foliar, menores tasas de fotorrespiración y evapotranspiración, mejorando el aprovechamiento de agua disponible en el suelo y menor aparición de malezas. Sin embargo, esta situación también proporciona un microclima más húmedo y cálido entre hileras, coincidiendo con condiciones favorables a la infección y reproducción de hongos fitopatógenos, como areola ramularia Atk, que provoca la mancha ramularia, principal enfermedad del cultivo en las últimas cosechas, además de dificultar la penetración de los fungicidas al interior de la copa de las plantas, potencialmente interfiriendo en su comportamiento.
En estas condiciones, se produce pérdida de hojas y pudrición del manzano en la parte inferior y en el tercio medio de las plantas, lo que puede agravarse en cultivares más susceptibles a la enfermedad, comprometiendo la producción final. Sin embargo, las investigaciones de campo y los informes de productores de todas las regiones muestran que, si se maneja bien, el algodón denso proporciona una productividad y una calidad de fibra equivalente o incluso superior al cultivo convencional.
Una dificultad que enfrentan los algodoneros en el manejo de la mancha de ramularia se refiere a las limitadas tácticas de control, ya que los cultivares actualmente disponibles no presentan una resistencia satisfactoria a la enfermedad e incluso algunas moléculas de fungicidas ya no brindan un control efectivo, llegando a acumularse más de diez aplicaciones en un solo ciclo de cultivo en algunas regiones del estado, lo que resulta en un aumento de los costos de producción y daños al medio ambiente.
Ante esto, se realizó un experimento con el objetivo de evaluar la severidad de la mancha de ramularia y la pérdida de hojas de algodón denso de segunda temporada en condiciones de aplicación y no aplicación de fungicida en Tangará da Serra, Mato Grosso, en la cosecha 2013/2014. .
La prueba se realizó en el campo experimental de la carrera de Agronomía de la Universidad Estadual de Mato Grosso, en un área que se utiliza para experimentos de cultivo de algodón desde hace cuatro años. La región tiene una altitud de 443m, suelo clasificado como Oxisol Rojo distrófico, con baja fertilidad de fósforo y fracción arcillosa de aproximadamente el 40%, clima tropical húmedo, con valores de temperatura promedio del aire de 24,4ºC y precipitación anual de 1.500mm.
El experimento se montó con un esquema factorial 4x2, donde se probaron cuatro cultivares (FMT 709, Fibermax 951 LL, FMT 705, IMA CD 05-8276) y dos condiciones (no aplicación y aplicación de fungicidas cada siete días). La siembra se realizó el 10/1/2014, realizándose la siembra en contraestación con un espaciamiento entre hileras de 0,45m y una densidad de ocho plantas por metro lineal.
A los 45 días de la siembra se encontraron en el campo los primeros síntomas de la enfermedad, lo cual fue confirmado en el Laboratorio de Fitopatología de la Universidad. A partir de esta fecha se aplicaron fungicidas cada siete días en el área designada para el control de la enfermedad, rotando los productos azoxistrobina + difenoconazol, piraclostrobina, metiram + piraclostrobina, protioconazol + trifloxistrobina, difenoconazol y tebuconazol + trifloxistrobina.
A los 94 días después de la siembra, el número de hojas abortadas en el tercio inferior (NFATI) y medio (NFATM), la altura de la primera hoja en la base de la planta (APF), la posición del nudo con la primera hoja ( PPF) y la gravedad de la mancha de ramularia (SMR). Se evaluó el número de hojas abortadas en el tercio superior de las plantas, sin embargo, no se encontraron abortos en ningún tratamiento.
Al evaluar la severidad de la mancha foliar por ramularia expresada como porcentaje (%) del área foliar sintomática, se observó que en todos los cultivares estudiados hubo mayor severidad en condiciones de no aplicación de fungicidas. Los cultivares FMT 709 e IMA CD 05-8276 fueron los que presentaron mayor severidad en condiciones de libre desarrollo de la enfermedad y también las mayores diferencias entre la severidad de las parcelas aplicadas y no aplicadas. Entre los cultivares bajo rotación de fungicidas, no se encontraron diferencias en la severidad (Figura 1).
Para la altura y posición de la primera hoja en la base de las plantas, el cultivar Fibermax951 LL presentó los promedios más altos bajo la condición de no aplicación de fungicida, con la inserción de la primera hoja a 28,75cm del suelo y en el 7° nudo de las cicatrices del cotiledón. También se puede observar que, para la altura de la primera hoja, todos los cultivares presentaron promedios más bajos cuando bajo condiciones de aplicación de fungicida y para la posición de la primera hoja, sólo para el cultivar IMA CD 05-8276 no se observó diferencia entre los parcelas aplicadas y sin aplicación (Figuras 2 y 3).
Al evaluar el número de hojas abortadas, se puede observar que en la parte inferior de las plantas, todos los cultivares presentaron mayores pérdidas de hojas en condiciones de no aplicación de fungicida. En estas parcelas no aplicadas se observó mayor pérdida de hojas en el cultivar Fibermax 951 LL, seguido de FMT 709 y FMT 705 e IMA CD 05-8276, los cuales no difirieron entre sí. En condiciones de rotación de fungicidas, no se observaron diferencias entre cultivares (Figura 4).
En el tercio medio de las plantas, se observaron nuevamente promedios más altos de aborto de hojas para todos los cultivares en condiciones sin aplicación de fungicida. Entre los cultivares se observó que Fibermax 951 LL presentó mayor pérdida de hojas que los demás, los cuales no difirieron entre sí en ausencia de tratamiento químico. En las parcelas sometidas a rotación de fungicida se observó que los cultivares FMT 709 y Fibermax 951 LL presentaron los mayores promedios de aborto foliar, seguidos de FMT 705 e IMA CD 05-8276 (Figura 4).
No se observaron relaciones proporcionales entre la severidad de la mancha foliar por ramularia y las características de aborto foliar evaluadas. Este comportamiento posiblemente pueda explicarse por la diferencia en los niveles de susceptibilidad de los cultivares estudiados, de manera que las hojas con mayor área sintomática fueron abortadas y las evaluaciones se dieron en las hojas más jóvenes y, en consecuencia, menos atacadas por la enfermedad, ya que el cultivar Fibermax 951 LL mostró la menor severidad y los promedios más altos de aborto de hojas.
Con base en lo anterior, se puede concluir que todos los cultivares probados tuvieron mayores pérdidas de hojas y severidad de la mancha de ramularia en condiciones de no aplicación de fungicida.
Leonardo Diogo Ehle Dias, Douglas Mateus Valgoi da Silva, João Paulo Ascari, Giovani Junior Bagatini, Jurandir Ambrósio, Mariana Batistti, Dejânia Vieira de Araújo, Universidad Estatal de Mato Grosso - Unemat
Artículo publicado en diciembre de 2014, en el número 187 de Cultivar Grandes Culturas.
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