Cómo mejorar la calidad de la distribución de semillas

​Estudio destaca la necesidad de monitorear la operación para identificar fuentes de variabilidad intrínsecas al proceso

13.11.2020 | 20:59 (UTC -3)

Los estudios muestran que, si bien la distribución de semillas es una operación que se realiza en gran medida de manera satisfactoria, todavía es necesario monitorear la operación de siembra para identificar fuentes de variabilidad intrínsecas al proceso, con el fin de reducir el espaciamiento defectuoso y mejorar la calidad de la distribución.

Se espera que Brasil obtenga una producción de 234,4 millones de toneladas de granos en la actual cosecha, un aumento del 25,6% respecto a la última cosecha. La soja debería tener una producción de 113,9 millones de toneladas. Los aumentos de producción del cultivo reflejan un aumento del 19,4% en la producción total (Conab, 2017).

Este crecimiento se debe a técnicas de manejo del suelo como la siembra directa, que consiste en un manejo homogéneo que tiene como objetivo mejorar la calidad del suelo y, en consecuencia, mantener o aumentar la productividad de los cultivos a niveles satisfactorios. Sin embargo, esta mejora no se manifiesta de manera homogénea en toda el área, ya que dentro de un mismo cultivo pueden existir subzonas con diferentes calidades de suelo y potencial productivo, lo que implica variabilidad en la productividad del cultivo (Amado et al, 2005).

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La variabilidad espacial o heterogeneidad en la productividad de granos puede estar asociada a una serie de factores que interactúan de manera compleja y condicionan la expresión del cultivo. El estudio de la variabilidad espacial de los atributos del suelo y de las plantas y la productividad de los cultivos es fundamental para comprender los factores que determinan la expresión del potencial productivo del cultivo y su variabilidad en un área agrícola, lo que puede conducir al desarrollo de prácticas de manejo de cultivos sitio-. manejo específico, buscando maximizar el potencial productivo en diferentes zonas de cultivo (Vian et al, 2016).

En este contexto, se deben utilizar herramientas de agricultura de precisión para la búsqueda de información en campo, ya sea mediante el uso de sensores agronómicos o mediante el uso de mallas de muestreo de suelo y/o componentes agronómicos del cultivo, con el fin de optimizar los procesos agrícolas e incrementar ingresos agrícolas (Soares Filho & Cunha, 2015).

Además de esto, el uso de herramientas de calidad de procesos, como el control estadístico de calidad, ha sido de gran valor en los procesos agrícolas para verificar la estabilidad del proceso según límites preespecificados, ayudando a monitorear y controlar las fuentes de variabilidad (. voltarelli et al, 2015; Arco verde et al, 2016).

Por tanto, el objetivo fue mapear la calidad de la siembra de soja en una zona comercial, analizando el rodal de las plantas y su distribución longitudinal, utilizando como herramientas la estadística descriptiva y la geoestadística.

El trabajo se realizó en un área comercial de la Hacienda São Bento en el municipio de Itaporã (MS), cuya forma y espacialización altitudinal se muestran en la Figura 1. La ubicación está ubicada en la latitud W 54 07´ 01" y longitud S 22 01' 06". El clima es tipo (CWa), según la clasificación de Köppen, y el suelo de la zona es un Oxisol rojo distroférrico y se evalúa en etapa v2.

Figura 1 - Parcela utilizada y altitud del área (m)
Figura 1 - Parcela utilizada y altitud del área (m)

La variedad sembrada fue semilla de soja Monsoy 6410, con 98% de pureza y 92% de germinación mínima. En la zona en cuestión se utiliza la siembra directa desde hace 12 años, la sembradora utilizada es de la marca Semeato, un modelo FastFil de 30 hileras espaciadas 60 cm, que utiliza un sistema neumático y distribuye 16 semillas por metro lineal.

El área analizada tiene 132 hectáreas y se dividió en 71 parcelas (puntos), denominadas punto de muestreo (AP), según se caracteriza en la Figura 2.

Figura 2 - Mapa de la zona y puntos de muestreo
Figura 2 - Mapa de la zona y puntos de muestreo

La georreferenciación de puntos de muestra para el análisis de uniformidad de siembra se realizó mediante la aplicación GNSS disponible para el sistema operativo Android, utilizando coordenadas métricas (UTM WGS84).

La distribución de los puntos de muestreo para análisis de uniformidad de siembra y recolección de muestras de suelo se realizó en una grilla regular con 200 metros entre celdas. Esta grilla regular con las respectivas coordenadas se insertó en el receptor, se ubicaron los puntos en el área a estudiar y se identificaron las líneas de siembra. En cada punto se analizaron tres líneas de siembra de dos metros consecutivos cada una.

Se recolectaron muestras del número de plántulas de soja emergidas en la etapa V2, dos metros consecutivos y en tres líneas en cada punto de muestreo.

En la evaluación de la distribución longitudinal o uniformidad del espaciamiento entre plántulas se utilizó una cinta métrica. El porcentaje de espaciado normal, defectuoso y doble se obtuvo de acuerdo con las normas ABNT (1984) y Kurachi. et al (1989), considerando porcentajes de espaciamiento: "doble" (D): <0,5 veces la Xref. espaciado de referencia; “normal” (A): 0,51,5 o refX.

Inicialmente, los datos fueron analizados mediante estadística descriptiva y luego, para verificar la dependencia espacial, la interpolación de datos y la construcción de mapas, se utilizó el análisis geoestadístico.

Resultados

Para el rodal de plantas se observa que la media y la mediana se encuentran cercanas, así como valores bajos del coeficiente de variación (CV) (Cuadro 1). Sin embargo, a pesar de la baja variación, este componente afecta la productividad del cultivo, debido a la distribución uniforme de las plantas en la zona (Sangoi et al, 2012; Vian et al, 2016). 

Para las variables relacionadas con la distribución longitudinal (Cuadro 1), se observó que el espaciamiento, defectuoso y doble, tuvo media y mediana relativamente cercanas, sin embargo, con CV alto. Sin embargo, para el espaciamiento normal, se observaron tasas de CV bajas. La baja variabilidad entre espaciamientos es común para la siembra de soja, lo contrario en los valores obtenidos para la distribución longitudinal de las plantas en cultivos de maíz (Santos et al, 2011; Arco verde et al, 2016).

Se verificó la variabilidad del rodal (Figura 3), con predominio de bandas de 12 y 13 plantas y de 13 y 14 plantas/m, que ocuparon poco más del 70% del área, con las 15 plantas deseadas.

Figura 3 - Mapeo de rodales de plantas por metro
Figura 3 - Mapeo de rodales de plantas por metro

En cuanto a la distribución de espaciamientos normales, existe un mayor predominio de bandas entre el 73% y el 83% (Figura 4), en más del 85% del área, lo que para una sembradora-fertilizante neumática representa un rendimiento aceptable.

Figura 4 - Espacialización de la distribución longitudinal para espaciamiento normal (%)
Figura 4 - Espacialización de la distribución longitudinal para espaciamiento normal (%)

Cabe destacar el predominio de bandas porcentuales de espaciamientos fallidos entre el 10% y el 20% en más del 85% del área (Figura 5A) y, de manera menos representativa, la distribución de espaciamientos dobles con predominio de bandas inferiores al 10% en 85 % del área (Figura 5B). Por lo tanto, se deben verificar los puntos operativos relacionados con el aumento de espaciamientos defectuosos, con el fin de aumentar el stand de plantas y el porcentaje de espaciamientos normales correspondientes a la regulación de la distribución de semillas por parte de la sembradora-fertilizante.

Figura 5 - Mapas de distribución longitudinal (A – fallido; B – doble)
Figura 5 - Mapas de distribución longitudinal (A – fallido; B – doble)

Este resultado resalta la necesidad de seguimiento y seguimiento de la operación, con el objetivo de identificar y controlar puntos que reducen la calidad del proceso agrícola, como por ejemplo un disco y/o anillo inadecuado para la criba híbrida, presión inadecuada en el sistema neumático, falta de o exceso de grafito, tratamiento de semillas con alta abrasividad, posicionamiento de semillas dentro del surco, ataque de plagas, contacto suelo-semilla dificultado por la cantidad de paja en el sistema de siembra directa, humedad inadecuada del suelo para la siembra, apertura y cierre del surco ( Weirich Neto et al, 2015).

Conclusiones

El soporte de la planta y la distribución normal del espaciamiento se consideraron buenos, pero no excelentes para una sembradora neumática.

El rodal de plantas y la distribución longitudinal de espaciamiento normal, defectuoso y doble para soja mostraron dependencia espacial.

Es necesario monitorear la operación de siembra para identificar fuentes de variabilidad intrínsecas al proceso, con el fin de reducir los espaciamientos defectuosos y mejorar la calidad de la distribución.


Mateus Augusto Estevão, Jorge Wilson Cortez, Sálvio Napoleão Soares Arcoverde, Anamari Viegas de Araújo Motomyia, Maiara Pusch, UFGD


Artículo publicado en el número 175 de Cultivar Máquina

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